Si la revelación de que la Fanta fue creada bajo el régimen nazi nos sorprendió, la historia de la White Coke supera cualquier expectativa. Según artículos del The New York Times y la BBC, Coca‑Cola elaboró una edición especial de su bebida más famosa para el mariscal Georgy Zhukov, el militar más condecorado de la Unión Soviética.

Zhukov y Eisenhower (1945)
El contexto de la Segunda Guerra Mundial
El éxito global de Coca‑Cola se consolidó durante la Segunda Guerra Mundial, gracias a la estrecha relación entre el comandante en jefe del Ejército estadounidense, Dwight D. Eisenhower, y el presidente de la compañía, Robert Woodruff. Woodruff obtuvo una autorización especial para importar azúcar, un recurso escaso y racionado, a cambio de garantizar que cualquier soldado estadounidense pudiera comprar una Coca‑Cola por 5 centavos, dondequiera que estuviera. Para cumplir esa promesa, la empresa instaló 62 plantas embotelladoras alrededor del mundo.
El encuentro entre Eisenhower y Zhukov
Tras la captura de Berlín en 1945, Eisenhower y Zhukov forjaron una amistad basada en el mutuo respeto. Zhukov quedó cautivado por la Coca‑Cola, pero sabía que el líder soviético, Josef Stalin, la consideraba un símbolo del "imperialismo capitalista estadounidense". Por eso, el mariscal pidió a Eisenhower una versión de la bebida que se asemejara a vodka, es decir, transparente.
La creación de la White Coke
Eisenhower solicitó la autorización al presidente Harry S. Truman, quien aprobó el envío especial. Woodruff encargó a sus químicos reproducir el sabor característico de Coca‑Cola pero sin color. El resultado fue la White Coke, una cola incolora que se presentaba en una botella recta con una tapa blanca coronada por una estrella roja, similar a la Pepsi Crystal de los años noventa.

Se enviaron 50 botellas a Berlín a través de Austria para el mariscal, quien entonces dirigía las tropas de ocupación soviéticas en Alemania. La entrega marcó el fin de cualquier juego diplomático: la bebida era un gesto de buena voluntad, pero también un punto de fricción con Stalin, que vio la relación entre Zhukov y Eisenhower como una amenaza.
Consecuencias y legado
En 1946, la popularidad de Zhukov entre el Ejército Rojo y los civiles alemanes empezó a generar sospechas en Moscú. Acusado falsamente de deslealtad, fue trasladado a los Urales. La White Coke nunca llegó a comercializarse en la URSS; la bebida oficial de Coca‑Cola solo entró al mercado soviético en 1985, cuando superó el monopolio de Pepsi‑Cola.
Georgy Zhukov falleció en 1974, sin haber probado legalmente una Coca‑Cola en suelo soviético. La White Coke quedó como una curiosa anécdota de la Guerra Fría, testimonio de cómo una simple botella pudo convertirse en símbolo de amistad y de tensión internacional.