Contexto histórico
Los estados del sur de EE. UU. mantenían, desde la Guerra Civil (1861‑1865), políticas de esclavitud y segregación que oprimían a la población afroamericana.
Infancia y formación
Martin Luther King Jr. nació el 15 de enero de 1929 en Atlanta, Georgia. Era hijo del pastor bautista Martin Luther King Sr. y de Alberta Williams King, organista de la iglesia. Su padre cambió su nombre original, Michael, a Martin Luther en 1934, inspirado por el reformador protestante alemán.
A los quince años ingresó en el Morehouse College, aunque no había terminado la secundaria. Se graduó en sociología en 1948, continuó en el Crozer Theological Seminary (Pensilvania) obteniendo un título en teología en 1951, y obtuvo su doctorado en teología sistemática en la Universidad de Boston en 1955.
El boicot al autobús de Montgomery
En diciembre de 1955 Rosa Parks fue arrestada por negarse a ceder su asiento a un pasajero blanco. King organizó el boicot a los autobuses de Montgomery, Alabama, que duró 381 días. La protesta, apoyada por la comunidad negra, provocó la detención de King y el ataque con explosivos a su vivienda.
En noviembre de 1956 la Corte Suprema declaró inconstitucionales las leyes de segregación en los autobuses, marcando una victoria legal para el movimiento.
Lucha no violenta
Inspirado por Henry David Thoreau, Mahatma Gandhi y la tradición de la desobediencia civil, King rechazó la violencia y se distanció de grupos como los Black Panthers o los discursos de Malcolm X. Defendió siempre la protesta pacífica, aunque los años 50 y 60 estuvieron marcados por episodios de agresión racial.
Momentos clave
1962: arresto en Albany, Georgia, durante una manifestación pacífica.
1963: arresto en Birmingham, Alabama; el mismo año ocurrió el atentado contra la iglesia bautista de la Calle 16, que mató a cuatro niñas negras.
Agosto 1963: la Marcha sobre Washington reunió a más de 250 000 personas. King pronunció su histórico discurso “I have a dream”, soñando una América sin discriminación.
Asesinato y legado
El 4 de abril de 1968, en Memphis, Tennessee, King fue asesinado por James Earl Ray, un extremista blanco. Su muerte convirtió al líder en un símbolo universal de la lucha por la justicia y la igualdad.
El legado de Martin Luther King Jr. sigue vigente: sus ideas sobre la no violencia, la dignidad humana y los derechos civiles continúan inspirando a generaciones que combaten la injusticia y el racismo.