¿Qué es la Cosecha de Hierro?
Desde hace más de un siglo, los campos de Europa siguen revelando los restos de la Primera Guerra Mundial. Cada primavera y otoño, cuando los agricultores aran sus tierras, aparecen municiones sin detonar, alambres de púas, piezas de artillería y otros artefactos bélicos. Este fenómeno se conoce como la Cosecha de Hierro, una recolección anual que se prolongará durante aproximadamente siete siglos para eliminar todo el material explosivo enterrado.
Una magnitud asombrosa
En el Frente Occidental se disparó, en promedio, una tonelada de explosivos por cada metro cuadrado. Sorprendentemente, uno de cada tres proyectiles no estalló, lo que significa que dos tercios permanecieron bajo tierra, ocultos en los pantanos y trincheras que luego fueron devueltos a la agricultura. Cada 10 000 m² se pueden encontrar hasta 300 proyectiles a solo 15 cm de profundidad.
Casos emblemáticos
La llamada Zona Roja, delimitada por Lille, Compiègne y Verdún, es una de las áreas más contaminadas. Allí, la explosión de municiones dejó cráteres y un suelo impregnado de plomo, cloro, arsénico y ácidos, junto a restos humanos y animales. Se calculó que su descontaminación completa requeriría siete siglos.
Desminado en Francia y Bélgica
En Francia, el Departamento de Desminado gestiona la recolección, que alcanza un promedio de 900 toneladas al año. En Bélgica, los agricultores colocan los artefactos encontrados en los bordes de sus parcelas o en los postes de telégrafo, para que el ejército los retire y los detone en un centro construido en 1980 en Langemark‑Poelkapelle. Cada año se reciben alrededor de 2 000 llamadas y se despliegan 72 equipos de desminado.
Ypres y el gas mostaza
Ypres, la mayor ciudad flamenca, fue escenario del primer uso masivo de gas venenoso en abril de 1915. El llamado gas mostaza, de color amarillo verdoso, causaba quemaduras en la piel, destrucción de mucosas y ceguera. Se estima que alrededor de 300 millones de proyectiles cayeron sobre Ypres; en 2013 se recuperaron 160 toneladas y cada año se localizan entre 200 000 y 250 000 municiones.
Los artefactos se almacenan en el bosque de Houthulst, cerca de la frontera holandesa, bajo tendas improvisadas. Allí se acumulan unos 18 000 proyectiles (aproximadamente 300 000 kg), muchos de los cuales se degradan y pueden liberar gases tóxicos al manipularse.
Coste humano y lecciones para el futuro
Desde 1945, la Cosecha de Hierro ha cobrado la vida de 630 zapadores franceses y ha dejado 260 muertos y 535 heridos en la zona de Ypres. El problema no se limita a Europa; en conflictos actuales, la falta de recursos impide la remoción segura de minas y artefactos explosivos, generando un legado mortal para civiles, a menudo niños.