Historia antigua

El laconismo: el legado espartano de la expresión concisa

Molon labe y su origen

Molon labe (ΜΟΛΩΝ ΛΑΒΕ, "ven y tómalos") fue la famosa respuesta de Leónidas a Jerjes antes de la batalla de las Termópilas en 480 a.C., cuando el persa exigía la rendición de las armas espartanas. Con el tiempo, la frase se convirtió en lema del ejército griego y, en la era moderna, su traducción al inglés se ha asociado con grupos que defienden el derecho a poseer armas.

El laconismo: el legado espartano de la expresión concisa

El laconismo como rasgo cultural

Leónidas no pretendía ser ingenioso; desde niño, como todo espartano, fue entrenado para hablar poco, de forma directa y sin rodeos. En Esparta, la verbosidad se consideraba frívola, impropia y una pérdida de tiempo.

Sócrates, en el Protágoras de Platón, alude a esta cualidad espartana de decir siempre lo justo y necesario.

Si bien los laconismos no surgieron exclusivamente en Esparta, los espartanos fueron probablemente los primeros en convertirlos en una marca distintiva de su espíritu y de lo que significaba ser espartano. De allí el término laconismo, derivado de Laconia, la región de los espartanos.

Ejemplos clásicos de laconismo

Plutarco recopila varios dichos que ilustran la brevedad espartana:

El laconismo: el legado espartano de la expresión concisa

Cuando el macedonio Filipo amenazó con invadir y expulsar a los espartanos, la respuesta fue tan concisa que nunca volvió a intentar conquistar la ciudad, ni lo hizo su hijo Alejandro.

Antes de la batalla de las Termópilas, la reina Gorgo preguntó a Leónidas qué debía hacer. Él respondió: "Cásate con un buen marido y ten buenos hijos".

Otro ejemplo humorístico proviene de Heródoto: ante el reclamo de un tracio que se quejaba de los arqueros persas que bloqueaban el sol, el espartano Dieneces replicó: "Entonces pelearemos a la sombra".

La educación espartana y el laconismo

Según Paul Cartledge en Spartan Reflections, la educación (la agoge) obligaba a los niños espartanos, entre los siete y doce años, a estudiar lectura, escritura, música, danza y ejercicio físico, al igual que los atenienses. La diferencia radicaba en que en Esparta era obligatoria y un paso indispensable para obtener la ciudadanía a los veinte años; en Atenas, la ciudadanía era por nacimiento.

Cartledge también señala que la disciplina era extrema: los maestros podían morder el dedo del alumno si su respuesta no era lo suficientemente lacónica.

Mujeres espartanas y su propio laconismo

Las espartanas, aunque menos conocidas, también practicaban la brevedad. Plutarco menciona que, a diferencia de la modestia típica de otras polis, las mujeres espartanas mostraban la misma franqueza y concisión en sus palabras.

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Despedida de los guerreros

Al partir a la guerra, a los espartanos se les decía con laconismo: "Vuelve con tu escudo o sobre él". Significaba regresar vivo, portando el escudo, o muerto, llevándolo sobre él; nunca abandonar el escudo para huir.

El rey Demarato explicó que regresar sin escudo pero con el casco no era honorable, pues el escudo representaba la defensa del propio estado.