Historia antigua

El Kraken: la verdad detrás de un mito medieval

Orígenes del mito

El Kraken es uno de los mitos marinos más antiguos y temibles. Para los marineros de la época, el abismo albergaba criaturas tan espantosas que incluso mencionar su nombre provocaba terror.

El Kraken: la verdad detrás de un mito medieval

Primeras referencias escritas

La primera mención conocida aparece en un manuscrito del rey Sverre de Noruega, datado alrededor del año 1180. Allí se describía al Kraken como un monstruo colosal, del tamaño de una isla, capaz de hundir barcos.

Seres similares, como la Hafgufa y la Lyngbark, aparecen en la saga islandesa Örvar‑Oddr del siglo XIII y en la enciclopedia noruega Konungs Skuggsjá (c. 1250).

Del mito a la ciencia

Los marineros solían confundir al Kraken con una serpiente marina, pues solo se veía su espalda emergiendo del agua. El naturalista sueco Carl Linneo incluyó en la primera edición de su Systema Naturae (1735) un animal llamado Sepia microcosmus, que hoy identificamos como el Kraken.

Más tarde, el obispo de Bergen, Olaus Magnus, describió extensamente al Kraken en su Historia de Noruega (siglo XVI).

¿Qué era realmente?

En realidad, el Kraken corresponde al calamar gigante, Architeuthis, un cefalópodo que puede alcanzar entre 15 y 20 metros de longitud y vive en las profundidades abisales. Aunque se han hallado varios ejemplares, la taxonomía de la familia Architeuthis sigue sin resolverse, manteniendo viva la fascinación por esta criatura.