Historia antigua

Las Puertas del Caspio: la legendaria fortificación que defendía el paso del Cáucaso

Origen y propósito

Aunque en la literatura medieval se les conoce como Puertas de Alejandro (gracias al Romance de Alexandre del pseudo‑Callisthenes), la evidencia más fiable sitúa la construcción de las Puertas del Caspio en el siglo VI, bajo la dinastía sasánida.

Su objetivo era bloquear el paso sur del Cáucaso, manteniendo a Anatolia y al Oriente Próximo a salvo de los pueblos considerados "bárbaros" del norte.

Garganta de Darial

Una de las ubicaciones tradicionales es la Garganta de Darial, un desfiladero fluvial en la frontera ruso‑georgiana por donde discurre el río Terek, entre Vladikavkaz y Tbilisi. Allí existieron fortificaciones romanas y persas desde al menos el 150 a.C., conocidas como Puertas de Iberia. Estrabón las llamó Porta Caucasica y Ptolomeo Fortes Sarmatica.

Según la tradición legendaria (presente también en el Corán y la Biblia), Alejandro Magno erigió unas puertas de hierro en ese sitio para contener a los míticos Gog y Magog, a quienes Flavio Josefo identificó con los escitas. Los restos de esas antiguas fortificaciones aún son visibles.

Las Puertas del Caspio: la legendaria fortificación que defendía el paso del Cáucaso

Derbent

Otra ubicación posible es Derbent, ciudad situada en el sur de la República rusa de Daguestán, en la frontera con Azerbaiyán. Considerada la ciudad más antigua de la Federación Rusa, cuenta con más de 5.000 años de historia.

Las Puertas del Caspio: la legendaria fortificación que defendía el paso del Cáucaso

Derbent posee un sistema de murallas dobles con 30 torres que se extienden desde las montañas hasta el mar, y una citadela fortificada de época sasánida. Su nombre persa significa "puerta cerrada"; los árabes la llamaron Bāb al‑Abwab (Puerta de puertas) y los turcos Demirkapı (Puerta de hierro).

La construcción de la fortaleza comenzó a principios del siglo V d.C., bajo el emperador sasánida Khosroes I, y fue ampliada por árabes, mongoles y rusos. Es la fortaleza más antigua en uso continuo, con más de 1.000 años de actividad ininterrumpida; sus muros alcanzan 20 m de altura y 3 m de grosor.

Las Puertas del Caspio: la legendaria fortificación que defendía el paso del Cáucaso

El nombre persa se popularizó entre finales del siglo V y principios del VI, época del reinado de Kavad I. La ubicación estratégica de Derbent, en una franja de apenas tres kilómetros entre el Cáucaso y el Mar Caspio, controlaba el paso entre las estepas euroasiáticas y el Oriente Próximo, lo que la convierte en la candidata más probable para las legendarias puertas.

Legado en la literatura y la tradición

Las Puertas del Caspio aparecen también en El Libro de las Maravillas de Marco Polo, que menciona a Gog y Magog situados al norte de Cathay (China). Algunos expertos creen que la leyenda de las "puertas de Alejandro" intentó explicar, desde la perspectiva occidental, los relatos chinos sobre una gran muralla construida por un rey legendario.

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El Corán recoge la misma tradición. En la sura 18 se menciona a Dhul‑Qarnayn, figura inspirada en Alejandro Magno, que erigió una barrera para detener a Gog y Magog, descritos como enemigos arquetípicos del pueblo elegido. La sura 21 profetiza que, en el Día del Juicio, esa pared se convertirá en polvo y los bárbaros reaparecerán para la batalla apocalíptica. Afortunadamente, la muralla de Derbent sigue en pie.

Muchas otras leyendas medievales derivan de las "puertas de Alejandro", como la de los "judíos rojos". En los Viajes de Juan de Mandeville, bestseller medieval que compuso y copió obras de Marco Polo, Odoric y otros, Gog y Magog se identifican con las Diez Tribus Perdidas de Israel, aunque esa es otra historia.