Historia antigua

El rifle de piedra

El rifle de piedra

Antecedentes

Tras la dura ocupación de Tarawa, el almirante Nimitz pudo iniciar de inmediato la segunda fase de su plan: el ataque a las Islas Marshall, considerada la única vía para avanzar en la guerra. La operación recibió el nombre de “Flintlock” (cerrojo de piedra).

Fuerzas involucradas

Se asignaron barcos y aviones a la Flota del Pacífico Central, que a principios de 1944 adoptaría el nombre de Quinta Flota. Los buques de desembarco formarían el 5.º Cuerpo Anfibio. El Comité de Jefes Conjuntos designó dos divisiones: la 7ª División de Infantería, veterana de la campaña de las Aleutianas bajo el mando del general Corlett, y la 4ª División de Infantería de Marina, entrenada en EE. UU. y sin experiencia de combate, bajo el general Schmidt. Además, el 22.º Regimiento de Infantería de Marina, recién llegado de Samoa, se constituyó como “grupo de combate regimental” y quedó como reserva.

Estrategia naval

El mando sería el mismo que en la campaña de Gilbert: Spruance, Turner, Hill y Smith, un equipo con gran experiencia en operaciones anfibias. Un análisis comparativo de las fuerzas navales estadounidenses y japonesas mostró que la sorpresa, crucial en Gilbert, había perdido importancia en Marshall. Los portaaviones estadounidenses podían aislar la isla objetivo y protegerla de cualquier acción enemiga. Por ello, se decidió ampliar el tiempo de transporte anfibio para permitir desembarcos preliminares en islas menores cercanas, de modo que la artillería posicionada en la primera costa conquistada apoyara el asalto principal. Asimismo, se aprendió que el bombardeo naval podía ser más corto y focalizado, concentrándose en objetivos seleccionados en lugar de cubrir áreas extensas que poco afectaban al bien entrincheado enemigo japonés.

Innovaciones y equipos

Los nuevos buques de mando anfibio mejoraron la transmisión de información, lo que permitió una coordinación mucho más eficaz del apoyo aéreo, el fuego naval y la maniobra de los barcos de desembarco. Se introdujeron lanchas de asalto equipadas con cañones y lanzacohetes (LCT, LCI/G) que liderarían las olas de ataque, manteniendo las playas bajo el fuego de sus armas de alta cadencia. Para superar los arrecifes de coral que rodean las islas, se incrementó el número de vehículos anfibios rastreados (LVT) para el transporte de tropas, y se emplearon versiones blindadas (LVT‑A) como primera ola de asalto en cada objetivo principal. Finalmente, la 7ª División utilizó en gran escala los famosos DUKW, camiones anfibios capaces de llevar carga directamente desde los barcos hasta los puntos de desembarque interior.

Conclusión

La operación Flintlock combinó una planificación meticulosa, el uso de nuevas tecnologías de mando y una variedad de vehículos anfibios, marcando un avance significativo en la capacidad de los EE. UU. para ejecutar desembarcos en el Pacífico central.