La gens Fabia y su auge en la Roma republicana
La gens Fabia casi monopolizó el poder en el último cuarto del siglo V a.C. Entre 485 y 479 a.C. llegaron a ocupar siete cónsules consecutivos, para desaparecer de los registros tras la desastrosa Batalla de Cremera, donde murieron casi todos sus miembros mientras defendían la ciudad de una invasión etrusca.
Una gens era un conjunto de familias que compartían el mismo cognomen. Los romanos utilizaban el praenomen (nombre de pila), el nomen (equivalente al apellido actual) y el cognomen (identificador de la gens). Los Fabios pertenecían a la aristocracia patricia, junto a casas como los Cornelios, Emilios, Claudios, Valerios y Manilos.
Orígenes legendarios
Los Fabios afirmaban descender de Hércules, y también de Evandro, hijo de Mercurio y la ninfa Carmenta, quien, según la mitología, introdujo los dioses griegos y el alfabeto al Lacio. Otra tradición los vincula con Remo y con el cognomen favae (trampas de lobo), relacionándolos con los Luperci, sacerdotes de la Lupercalia.
El conflicto con Veii
Veii, una rica ciudad etrusca a unos quince kilómetros de Roma, mantuvo una relación de constante tensión y guerra con la capital. Tras la caída de la monarquía, el rey Tarquin buscó refugio entre los etruscos, incitándolos a atacar Roma.
En 480 a.C. el cónsul Cesón Fabio Vibulano contenía la amenaza veientina, pero la situación exigía una solución extraordinaria: la gens Fabia propuso asumir la defensa contra Veii por cuenta propia, formando una milicia de 4 000 hombres, de los cuales 306 eran fabios mayores de quince años, acompañados de sus amigos y clientes.
La campaña en la Cremera
El ejército fabio se instaló en la ribera del río Cremera, frontera natural con Veii, y durante dos años mantuvo a raya a los etruscos, cooperando con el ejército del cónsul Lucio Emilio Mamercus. En 478 a.C., creyendo haber derrotado al enemigo, los Fabios abandonaron su posición para saquear un rebaño dejado por los etruscos.
Los etruscos, sin embargo, tendían una emboscada. Cuando los Fabios se dispersaron para recoger el ganado, fueron rodeados y aniquilados en una batalla que Livio describe como “una masacre total”.
El supuesto sobreviviente
Según la tradición, sólo un joven, Quintus Fabius Vibulanus, escapó porque era demasiado pequeño para combatir. Más tarde, en 467 a.C., llegó a ser cónsul y participó en varias campañas contra los aequinos y volscos. No obstante, historiadores modernos cuestionan la verosimilitud de que un solo adolescente haya sobrevivido cuando la mayoría de la familia, incluidas mujeres y niños, habría permanecido en Roma.
Comparaciones y legado
Algunos comparan la masacre de los Fabios con la de los 300 espartanos en Termópilas (479 a.C.), lo que lleva a algunos historiadores a considerar la historia como una leyenda o ficción teatral. Otros resaltan que los territorios de la gens Fabia rodeaban el río Cremera, lo que justificaba su interés en defender esa zona.
La derrota de Veii en 396 a.C. y la posterior anexión del territorio al dominio romano marcaron el fin de la amenaza etrusca, pero la tragedia de la Cremera quedó como un episodio emblemático de la historia republicana.
Fuentes
Historia de Roma desde su fundación (Livio Tito) / Mitos romanos (Jane F. Gardner) / SPQR. Una historia de la Roma antigua (Mary Beard) / Historia de Roma (Sergei Ivanovich Kovaliov) / Clan Fabius, defensores de Roma. Historia de la familia más ilustre de la República (Jeremiah McCall) / Wikipedia