Historia antigua

Robert the Bruce, el verdadero Braveheart, cuyo corazón regresó a Escocia desde España

Melrose y la abadía de los cistercienses

Melrose es una pequeña localidad del sureste de Escocia, situada a escasos kilómetros de la frontera con Inglaterra. Su origen se remonta al año 1136, cuando el rey David I fundó una abadía cisterciense dedicada a Santa María. La iglesia de la abadía, pese a los daños sufridos durante las guerras de independencia y al abandono posterior a la Reforma, siguió en uso como parroquia hasta 1810. En sus muros descansan tumbas de varios monarcas y nobles escoceses; sin embargo, la pieza que ha convertido a Melrose en un sitio de peregrinación es… un corazón.

El hallazgo del cofre de plomo

En 1996, durante unas excavaciones arqueológicas, los trabajadores desenterraron un pequeño cofre cónico de plomo bajo la capilla del capítulo. Sobre él estaba grabada una placa de cobre que decía: “The enclosed leaden casket containing a heart was found beneath Chapter House floor, March 1921, by His Majesty's Office of Works.” El cofre fue enviado a Leith, donde los arqueólogos descubrieron una sustancia similar a la brea, utilizada en la Edad Media para la conservación de restos humanos. Dentro flotaba una pieza que recordaba a una ciruela deshidratada, lo que llevó a muchos a identificarlo como el corazón de Robert the Bruce, cuyo corazón se sabía había sido enterrado en la abadía.

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Robert the Bruce: de la historia al cine

El nombre de Robert the Bruce es conocido mundialmente, en gran parte gracias a la película Braveheart. Aunque la película popularizó a William Wallace, fue Robert el que recibió el sobrenombre de “Corazón Valiente” (Braveheart) por sus hazañas y, según la arqueología de 1996, por el supuesto corazón hallado en Melrose.

Orígenes y ascenso al trono

Robert nació en 1274 en el castillo de Turnberry, en Ayrshire, hijo de Robert VI, descendiente directo del rey David I. Educado en varias lenguas (francés, normando, latín y probablemente inglés) y formado como caballero, conocía política, derecho, filosofía e historia.

Tras la deposición del rey Juan Balliol por el rey Eduardo I de Inglaterra, Robert juró lealtad al monarca inglés, aunque mantuvo contactos con los rebeldes escoceses. En 1304, tras la derrota de William Wallace, Eduardo buscó eliminar la ambigüedad de Robert y éste, con la ayuda de su aliado John Comyn, tomó medidas decisivas: ordenó el asesinato de Comyn y se coronó rey de Escocia en Scone en 1306, iniciando una guerra que, tras varios reveses, cambiaría de rumbo tras la muerte del rey Eduardo I.

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La victoria de Bannockburn

En 1314, Robert obtuvo una victoria decisiva en la batalla de Bannockburn, lo que le permitió ocupar territorios ingleses y, brevemente, proclamarse rey de Irlanda en 1316. En 1328 el papa Juan XXII anuló su excomunión. Sus últimos años estuvieron marcados por una enfermedad cuya naturaleza sigue siendo incierta; la tradición sostiene que deseaba cumplir una promesa de peregrinación a Tierra Santa.

La expedición al Santo Sepulcro

Tras su muerte en Cardross en 1329, el cuerpo de Robert fue embalsamado y enterrado en la abadía de Dunfermline, mientras su corazón fue extraído y colocado en una urna de plata. Sir James Douglas, su más fiel compañero, llevó el corazón a Jerusalén, pero la campaña se desvió cuando el rey Alfonso XI de Castilla, recién mayor de edad, solicitó su ayuda contra el reino nazarí de Granada.

La batalla de Teba

Los escoceses llegaron a Sevilla, se incorporaron al ejército castellano y marcharon hacia el castillo de la Estrella, en Teba (Málaga). Allí fueron víctimas de la táctica del tornafuye, una maniobra de retirada simulada utilizada por los beréberes. La mayoría de los caballeros escoceses fueron rodeados y masacrados; según la leyenda, Douglas, al borde de la muerte, lanzó su relicario gritando: “¡Mostradnos el camino, ahora que habéis vencido, y yo seguiré o moriré!”.

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El regreso del corazón

Los musulmanes entregaron el corazón a Alfonso XI, quien, cumpliendo los códigos de caballería, lo devolvió a los supervivientes escoceses. Tras la firma de la paz de Teba, el corazón fue transportado de nuevo a Escocia y depositado en la abadía de Melrose, cumpliendo el último deseo del rey.

El misterio del cofre de 1996

En 1921, durante obras en la capilla del capítulo, se abrió el cofre que contenía el corazón. Catorce años después, en 1996, el hallazgo volvió a ser estudiado; el análisis de los huesos mostró una incisión en el esternón, compatible con la extracción del corazón. Sin embargo, la degradación del ADN impide una confirmación científica definitiva. Además, la abadía alberga al menos otros dos corazones, lo que sugiere que la probabilidad de que sea el de Robert sea de uno en tres.

Hoy los visitantes pueden ver una réplica en yeso del cráneo, utilizada para reconstruir su rostro, expuesta in situ. La historia del corazón, que alguna vez se consideró una invención de cronistas medievales como John Barbour y Jean Le Bel, ha cobrado vida gracias a documentos papales que autorizaban la sepultura separada de las partes del cuerpo.

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Fuentes

The Bruce (John Barbour); Les vrayes chroniques (Jean Le Bel); On the Trail of Robert the Bruce (David R. Ross); Robert the Bruce. King of the Scots (Michael Penman); The Melrose Casket and Robert The Bruce (Danielle Dray, Historic Environment Scotland); Robert the Bruce. King of Scots (Ronald McNair Scott); Wikipedia.