Introducción
Durante la Segunda Guerra Mundial los nazis idearon planes para atacar puntos estratégicos de los aliados. Uno de los más sorprendentes, descubierto recientemente en los archivos de la Policía de Investigaciones de Chile, contemplaba la destrucción del Canal de Panamá para paralizar el tráfico marítimo estadounidense.
Presencia nazi en Chile
En el último tercio de la década de 1930 se detectó una red de espías alemanes en territorio chileno. Operaban desde Valparaíso, vigilaban el paso de barcos y tropas por el estrecho de Magallanes, difundían propaganda y organizaban entrenamientos paramilitares para jóvenes de ascendencia germánica. Incluso interceptaron las comunicaciones de la Armada chilena.
Departamento 50
Ante la amenaza, el gobierno de Santiago creó el Departamento 50, llamado así por el prefijo telefónico de su sede. Fundado en 1939 con 22 agentes, desmanteló dos redes de espionaje, incautó armas, municiones, libros de códigos, miles de dólares y una estación de transmisión. El principal detenido fue Bernardo Timmermann, fotógrafo que dirigía el grupo junto a sus asistentes y unos cuarenta colaboradores. El FBI, bajo la dirección de J. Edgar Hoover, envió una carta de felicitación que hoy forma parte del expediente.
Los documentos del Departamento 50 fueron desclasificados, digitalizados y puestos a disposición del público en los Archivos Nacionales. Consta de diez volúmenes que cubren el periodo 1937‑1944 y contienen informes, testimonios y fotografías.
Los planes descubiertos
Entre los documentos incautados se hallaron varios proyectos. Uno preveía la detonación de minas en el norte de Chile para cortar la exportación de mineral a los Aliados. El más audaz, sin embargo, era el plan para atacar el Canal de Panamá. Según el director de la PDI, la idea consistía en volar las compuertas del canal, lo que lo dejaría inoperable durante mucho tiempo y dificultaría la movilidad de la flota estadounidense entre los frentes del Atlántico y el Pacífico.
Operación Pelikán (Projekt 14)
Un proyecto oficial de 1943 contemplaba el uso de dos aviones Ju‑87 Stuka transportados desmontados en submarinos hacia Colombia, donde serían reensamblados para atacar la presa de Gatún, punto clave del canal. Tras el bombardeo, los pilotos aterrizarían en un país neutral y quedarían internados hasta el fin de la guerra. La operación, conocida como Operación Pelikán o Projekt 14, nunca se ejecutó, probablemente por una filtración de información.
Interés japonés
El Imperio japonés también consideró el Canal de Panamá como objetivo, diseñando planes de ataque con submarinos. Sin embargo, el deterioro de la situación militar japonesa desvió sus recursos a otros frentes, y el plan quedó en papel.
Para su defensa, Estados Unidos destinó 67 000 soldados distribuidos en 134 puntos a lo largo del istmo, además de artillería costera y antiaérea de gran potencia.
Hallazgos recientes
Curiosamente, la revelación de estos documentos coincidió con el descubrimiento, en Buenos Aires, de un pequeño tesoro nazi escondido tras una estantería. Entre los objetos hallados había medallas, daguerrotipos, instrumentos musicales, juguetes, material médico y la lupa personal de Adolf Hitler, evidencia de que la huella nazi en Sudamérica aún guarda sorpresas.