Introducción
«Cuando regresen a casa, cuenten que, por su mañana, entregamos el día de hoy». Así está grabado el epitafio del cementerio de guerra en la India donde reposan los 1.420 caídos de la 2ª División británica. Ese recuerdo nos remite a la cruda Batalla de Kohima, una de las contiendas más decisivas del teatro del Sudeste Asiático.
El contexto de 1944
En la primavera de 1944 Japón, al igual que Alemania, estaba perdiendo terreno frente al avance imparable de los Aliados. Tras las derrotas de la Bahía de Coral y Midway, perdió el dominio del mar y del aire. En tierra, sin embargo, sus infanterías seguían luchando con un ánimo combativo que mantendría su presencia en la región hasta la rendición en septiembre de 1945.
Operación U‑Go
Con la intención de distraer a los británicos y fomentar una insurrección de la Azad Hind Fauj (Ejército Nacional Indio), los japoneses diseñaron la operación U‑Go: una invasión de la India que, supuestamente, mantendría ocupado al IV Cuerpo británico y abriría la puerta a la independencia india.
El Ejército Nacional Indio había sido creado durante la invasión japonesa de Birmania y estaba bajo el mando del nacionalista Subhas Chandra Bose. Sus filas estaban formadas por unos 12.000 prisioneros de guerra indios, poco equipados y limitados a acciones de guerrilla.
El plan, ideado por el teniente general Renya Mutaguchi, comandante del 15.º Ejército, contemplaba la captura de Imphal y Kohima, puntos estratégicos en la comunicación entre India y Birmania. Para ello se asignó la División 31, compuesta por los regimientos de artillería de montaña 58, 124, 38 y 31, bajo el mando del teniente general Kotoku Sato.
Desarrollo de la batalla
El 15 de marzo de 1944 la División 31 cruzó el río Chindwin y avanzó casi 100 km a través de la selva. El ala izquierda, dirigida por el general Shigesaburo Miyazaki, se encontró con la Brigada india 50ª de paracaidistas comandada por el brigadier Maxwell Hope‑Thompson. Tras seis días de intensos combates, los japoneses obligaron a la retirada británica, pero el enfrentamiento retrasó su avance hacia Kohima.
El general británico William Slim, que disponía apenas de un batallón, un regimiento y algunos destacamentos paramilitares, subestimó la magnitud del ataque. Creyó que solo llegaría una unidad ligera, cuando en realidad se enfrentaba a una división completa. Al percatarse del error, solicitó refuerzos para Imphal, recibiendo sólo una parte de la 5ª División de Infantería india.
El 6 de abril, Sato rodeó Kohima, desobedeciendo la orden de Mutaguchi de seguir hacia Dimapur. Slim, con apenas 2.500 hombres (incluyendo mil no combatientes), se vio superado en número y en posición, ya que los japoneses dominaban las colinas circundantes.
Los bombardeos de artillería japoneses destruyeron los reservorios de agua y obligaron a los defensores a abastecerse de una fuente cercana durante la noche. Los combates fueron tan brutales que las trincheras quedaban tan próximas que se podían lanzar granadas de mano directamente a la posición enemiga. La famosa “Batalla de la pista de tenis” surgió porque el único espacio que separaba a los combatientes era una pista de tenis.
El valor de los soldados británicos se comparó con el de Rorke's Drift (1879). El cabo John Harman, con apenas 19 años, tomó sin ayuda el punto estratégico de los hornos, mató a 44 atacantes y murió en el acto, recibiendo póstumamente la Victoria Cross.
Contraataque y victoria británica
El 11 de abril llegaron refuerzos que equilibraron la balanza. La noche del 26 de abril se recuperó la posición clave de Garrison Hill y la RAF comenzó a bombardear al enemigo y a suministrar a las tropas, permitiendo la llegada de hasta 12.000 hombres.
El 13 de mayo, la pista de tenis, que se había convertido en tierra de nadie, fue arrasada por el fuego de un tanque, dejando un escenario descrito por testigos como “dantesco”, con cuerpos desmembrados, ratas y una superficie quemada semejante a los campos de la Primera Guerra Mundial.
Los japoneses resistieron en Naga Village y Aradura Spur hasta finales de mayo, pero la falta de alimentos los obligó a retirarse. El 1 de junio Sato, cansado de recibir solo municiones, desobedeció la orden de unirse al ataque de Imphal y comenzó la retirada, destruyendo puentes a su paso.
Consecuencias
Las bajas japonesas ascendieron a 5.764 muertos en combate, sin contar los heridos que murieron por falta de atención médica bajo el código del bushido. Las fuerzas británicas perdieron 4.064 soldados. La operación U‑Go fracasó estrepitosamente, marcando el inicio del colapso de la ocupación japonesa en Birmania y provocando la renuncia del primer ministro Hideki Tojo.
Mutaguchi destituyó a Sato, acusándolo de traición; el general se negó a suicidarse y pidió un consejo de guerra que nunca se celebró. Más tarde, Sato volvió al servicio y, tras la guerra, ayudó a los hombres bajo su mando. Miyazaki fue ascendido a la división 54.
Mutaguchi fue retirado en diciembre de 1944, juzgado en Singapur y pasó tres años en prisión, falleciendo en 1966.
William Slim mantuvo la lealtad de las tropas indias, participó en la reconquista de Birmania y fue nombrado Caballero Gran Cruz del Imperio Británico y Caballero del Orden del Bath. Se retiró en 1952 y murió en 1970.