Historia antigua

Cuando los japoneses bombardearon EE. UU. con globos en la Segunda Guerra Mundial

Antecedentes

Tras el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941, Estados Unidos buscó una respuesta rápida para elevar la moral. En abril de 1942, el teniente James H. Doolittle dirigió una incursión aérea con 15 B‑25 que bombardeó Tokio y otras ciudades japonesas. Aunque el daño material fue mínimo, la acción provocó un deseo de represalia en Japón, que comenzó a buscar alternativas para atacar el territorio estadounidense.

El proyecto Fu‑Go

El laboratorio de investigación tecnológica del Noveno Ejército (Noborito) propuso, bajo la dirección del ingeniero jefe Teiji Takada, utilizar globos tipo B para lanzar bombas sobre América del Norte. La idea no era nueva: el Reino Unido había empleado globos contra Alemania en la Operación Outward. Los japoneses diseñaron globos de hidrógeno de unos 10 m de diámetro, capaces de cargar entre 12 y 15 kg de explosivos y material incendiario, además de sacos de arena como lastre.

Diseño y tecnología

Para evitar fugas, la cubierta de caucho se sustituyó por washi, papel de morera extremadamente resistente y impermeable, reforzado con konjac como adhesivo. Cada globo pesaba aproximadamente 454 kg y llevaba un altímetro conectado a un mecanismo automático: si la altitud caía bajo 9 100 m se soltaban sacos de lastre; si superaba los 12 000 m se liberaba hidrógeno para descender.

En lugar de soltar bombas individualmente, el plan era que el propio globo se autodestruyera tras agotar sus 36 sacos de lastre, liberando la carga explosiva mediante una mecha que detonaba 84 minutos después.

Lanzamientos y trayectoria

Los estudios meteorológicos mostraron que entre noviembre de 1944 y marzo de 1945 el chorro jet soplaba con fuerza constante desde Japón hacia el Pacífico, permitiendo que los globos cruzaran el océano en unos tres días (≈8 000 km). Tres fuerzas operativas, con 1 500 hombres en 19 bases, podían lanzar hasta 200 globos al día; se estima que se enviaron alrededor de 9 000 unidades.

Solo el 10 % de los globos (≈900) se esperaba que alcanzaran América; la cifra real fue de 285, de los cuales 7 fueron recuperados y apenas 20 destruidos en vuelo.

Respuesta estadounidense

El 4 de noviembre de 1944 un avión de vigilancia avistó el primer globo sobre San Pedro, Los Ángeles. Posteriormente se hallaron globos en Alaska, Hawái, Oregon, Kansas, Iowa, Washington, Idaho, Dakota del Sur, Nevada y varios estados canadienses. Algunas explosiones provocaron incendios menores; el proyecto Firefly movilizó a 2 700 soldados y civiles para combatir posibles fuegos forestales, aunque el clima húmedo de la temporada redujo su efectividad.

Un trágico accidente en Oregon mató a un pastor protestante, su esposa embarazada y cinco niños cuando un globo explotó durante un picnic, lo que obligó al gobierno a dejar de ocultar el fenómeno.

Fin del proyecto y legado

El análisis químico de la arena de los sacos confirmó que los globos provenían de Japón, no de submarinos canadienses. En abril de 1945, bombarderos B‑29 destruyeron las plantas de producción de hidrógeno en la zona de Ichinomiya, poniendo fin al Operation Fu‑Go. El último globo descubierto detonó bajo control en 2014; la mayoría de los que no llegaron a América se hundieron en el océano, pues el chorro jet tardó más de lo previsto (≈96 h) en cruzar el Pacífico.

El proyecto representa el último intento japonés de atacar territorio continental estadounidense antes de los bombardeos atómicos de Little Boy y Fat Man que concluyeron la guerra.