El pacto colonial
El Pacto Colonial era un conjunto de normas que garantizaban a las metrópolis europeas, desde la época del mercantilismo, un control efectivo sobre los productos de sus colonias.
Por Me. Cláudio Fernandes
El sistema colonial portugués y español en América
La estructura del sistema colonial portugués y español en tierras americanas se consolidó a partir del siglo XVI, impulsada principalmente por la producción y comercialización de azúcar en Portugal y la extracción de metales preciosos en España. En el caso portugués, el noreste de Brasil – sobre todo la actual provincia de Pernambuco – se convirtió en el centro de la economía azucarera. Ya en el siglo XVI, Portugal empezó a contar con la eficiencia de los holandeses, particularmente de los judíos holandeses, que financiaban ingenios y refinaban el azúcar en territorio neerlandés.
El pacto como herramienta mercantilista
La máquina económica colonial portuguesa estaba en pleno auge, lo que obligó a la metrópolis a protegerse de los intentos de usurpación de otras naciones, típicos del sistema mercantilista. En este modelo, las colonias – como Brasil – se consideraban extensiones de sus metrópolis europeas, y se buscaba ejercer un control total sobre su producción bajo la excusa de una “misión civilizadora”.
Esta relación de dominación integral dio origen al concepto de Pacto Colonial. El pacto consistía en una serie de acuerdos entre la metrópolis y los colonos, cuyo objetivo era que los beneficios de la producción colonial fluyeran exclusivamente a la metrópolis de origen. Esta política se conocía como exclusiva metropolitana o exclusiva colonial.
Acumulación de metales y mercantilismo
El pacto estaba estrechamente ligado a la acumulación de metales preciosos (oro y plata) para reforzar la economía y el poder del Estado metropolitano, un proceso llamado metalismo. España, al encontrar plata con mayor facilidad, dominó la acumulación de metales y atrajo inversiones de otras metrópolis, como Portugal e Inglaterra.
La acumulación de monedas fue decisiva para la consolidación del mercantilismo
Proteccionismo y comercio favorable
Otro rasgo del pacto era la búsqueda de un comercio favorable para la metrópolis, lo que implicaba una política proteccionista. Se dificultaba la entrada de productos provenientes de otros reinos, garantizando así el monopolio sobre la venta de los bienes explotados en las colonias.
Fin del pacto y transición al capitalismo
El Pacto Colonial llegó a su fin con la aparición de una nueva forma de economía en la modernidad: el capitalismo industrial. Desde el siglo XVIII, el desarrollo industrial transformó los ejes de producción, distribución y consumo, cambiando radicalmente la relación entre Europa y sus colonias, que pasaron a ser excolonias tras insurrecciones, revueltas y guerras de independencia.