Historia antigua

El verdadero aspecto de Tutankamón que enfurece a los egiptólogos

Casi 100 años han pasado desde que el arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón. El joven faraón sigue atrayendo la atención de los investigadores, no solo por el impecable conjunto funerario que lo acompañó, sino también por los misterios que rodean su vida, muerte y linaje.

Escáneres y análisis científicos

En 2005, el cuerpo de Tutankamón fue sometido a una exhaustiva tomografía computarizada, a exámenes médicos y a un análisis forense que duró cinco años. En 2010 se publicaron 1 700 imágenes de alta resolución. El equipo egipcio concluyó que el niño‑rey murió por causas naturales a los 19 años, descartando la hipótesis de un golpe mortal en la cabeza.

Los escáneres mostraron una fractura abierta en la parte posterior del cráneo, probablemente creada para introducir el líquido embalsamador, y una fractura sobre la rodilla izquierda que habría ocurrido uno o dos días antes de su fallecimiento, lo que sugiere una infección.

Con la colaboración de antropólogos médicos alemanes, se determinó que la causa definitiva fue la combinación de malaria y otras infecciones. Además, los análisis de ADN confirmaron que Akhenatón era el padre de Tutankamón, no su hermano.

Patologías y deformidades

Los estudios revelaron que el faraón padecía osteonecrosis, una condición que debilita el tejido óseo por falta de suministro sanguíneo, y que necesitaba bastones para caminar. También se detectó una enfermedad conocida como Köhler II, que afecta los metatarsos II y III, y otras anomalías óseas que explican la presencia de 130 bastones en su tumba.

Reconstrucción facial y hallazgos visuales

Equipos franceses, estadounidenses y egipcios emplearon técnicas forenses avanzadas para recrear el rostro del joven faraón. Los resultados difieren notablemente del semblante de la máscara de oro y de muchas de sus estatuas.

En 2014, la BBC emitió el documental “Tutankamón: la verdad al descubierto”, donde se mostró una autopsia virtual basada en 2 000 escaneos de TC. La reconstrucción 3D sugiere que el faraón tenía un pie zambo y caderas de apariencia femenina, y que sus padres podrían haber sido hermanos, lo que habría incrementado los trastornos genéticos.

Polémica entre los egiptólogos

Estas conclusiones provocaron la ira de destacados egiptólogos. Zahi Hawass calificó las teorías como "calumnias malintencionadas contra la civilización egipcia". El director del Cairo‑Scan Center, Ashraf Selim, y el paleogenetista Carsten Pusch defendieron sus hallazgos, mientras que el egiptólogo Ahmed Saleh y el profesor Ahmed Said rechazaron la interpretación de la BBC, argumentando que los matrimonios entre hermanos eran una práctica real en la realeza y que la representación de caderas anchas y rasgos "femeninos" correspondía a convenciones iconográficas del dios Hapy, no a una condición física real.

El verdadero aspecto de Tutankamón que enfurece a los egiptólogos

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