Historia antigua

Los arqueros escitas: la policía de la Atenas clásica

Contexto de la obra de Aristófanes

El diálogo cómico que da pie a este artículo proviene de Los Tesmóforos, una comedia escrita por Aristófanes en el 411 a.C. La obra se sitúa durante las Tesmoforías, fiestas dedicadas a Deméter y Perséfone. En ella, los atenienses planean vengarse de Eurípides por la forma grotesca en que los retrata. El dramaturgo envía a su suegra Mnesíloco disfrazado de mujer para espiar una reunión en la casa del afeminado Agatón, pero los presentes descubren al intruso y lo entregan a los pritaneos.

Los arqueros escitas: la policía de la Atenas clásica

¿Quiénes eran los arqueros escitas?

En la Atenas helénica, el prytaneón (sede del poder ejecutivo en la Agora) necesitaba una fuerza armada que garantizara la eukosmía (orden). En la época democrática surgieron varios cuerpos policiales: los agoranomos, astinomoi, inspectores de mujeres y, entre ellos, los arqueros escitas.

El término griego que usa el guardia en el diálogo está cargado de barbarismos intencionales: omite sigma y nu, y sustituye la primera consonante por xi. Esa forma de hablar indica que el personaje no es ateniense sino escita, una población nómada del norte del Mar Negro.

Los arqueros escitas: la policía de la Atenas clásica

Organización y funciones

Los arqueros escitas (en griego, toxotai skythai o speusinioi) eran esclavos del Estado (demosioi) que, a cambio de una apophora, podían trabajar como artesanos, comerciantes o, en este caso, como agentes de seguridad. Según Andócides, inicialmente fueron trescientos, comprados tras la paz de 451 a.C. con Esparta, y su número se habría ampliado a mil doscientos cuando sus funciones adquirieron un matiz militar.

Se instalaban en tiendas de madera o barracones en el centro de la Agora; más tarde, al crecer la ciudad, se trasladaron al Areópago. Su atuendo era distintivo: túnicas de colores, pantalones anchos y gorro frigio. Portaban el arco compuesto y el gorytos (carcaj decorado), pero rara vez usaban escudo, lanza o espada de guerra, ya que su labor era estrictamente urbana.

Los arqueros escitas: la policía de la Atenas clásica

Representación en la comedia y percepción social

Aristófanes los presenta como brutales, cobardes y de habla torpe, reforzando estereotipos de “bárbaros”. En Los Caballeros los escitas expulsan a Cleón de la Boule; en Lysistrata intentan detener a las mujeres, pero son ridiculizados. A pesar de su bajo prestigio, también obedecían a los magistrados llamados los Once, encargados de arrestos y ejecuciones, y a veces se les veía encargados de controlar la entrada al ágora o a la Asamblea.

Los arqueros escitas: la policía de la Atenas clásica

Desaparición y legado

Los arqueros escitas desaparecen de los registros después del 390 a.C., probablemente por la crisis económica posterior a la Guerra del Peloponeso. No aparecen en la Constitución de los Atenienses de Aristóteles, y su función parece haber sido asumida por esclavos públicos asignados a cada magistrado. Un marginal de Lysistrata indica que los atenienses llamaban “escitas” a todos los esclavos públicos, lo que sugiere que la denominación perduró como término genérico.