Descubrimiento
En 1833, obreros de una cantera en el monte Bryn yr Ellyllon (literalmente “Colina de los Hadas”) en Mold, condado de Flintshire, al norte de Gales, desenterraron un túmulo funerario prehistórico con una tumba simple revestida de piedra. Dentro se halló el esqueleto de una persona y, sobre él, un objeto de oro.
Al retirar el hallazgo, el objeto se partió en varios fragmentos. Por su forma se creyó inicialmente que se trataba de un adorno de pecho para caballo, fabricado con láminas de oro de apenas 0,11 mm de espesor.
El conjunto incluía entre 200 y 300 cuentas de ámbar dispuestas en filas, restos de una gruesa tela interior y 16 fragmentos de láminas de bronce que servían de soporte al oro. En algunos puntos, las láminas doradas estaban unidas al bronce mediante remaches del mismo material.
Restauración y estudio
En 1836 el Museo Británico adquirió la mayor parte de los fragmentos y, con el tiempo, reunió el resto, logrando recomponer la pieza casi en su totalidad.
En la década de 1950, el profesor Terence Powell, de la Universidad de Liverpool, propuso que se trataba de una capa. La restauración iniciada en 1954 confirmó que la pieza tenía forma ovalada, propia de una capa que el difunto habría llevado al ser enterrado.
Se ha fechado entre 1950 y 1550 a.C., dentro de la Edad del Bronce europea, y se asocia probablemente a un atuendo ceremonial ligado a los cultos prehistóricos de la zona galés. De los casi 300 abalorios de ámbar (probablemente del Báltico) encontrados originalmente, solo uno se conserva hoy en el Museo Británico.
Características físicas
La capa mide 45 cm de ancho (aprox. 18 pulgadas), 23,5 cm de alto y pesa 560 g. Al ponerse, cubría los hombros, la parte superior de los brazos y el pecho del portador.
Presenta una parte superior más alta que la inferior, con perforaciones en los bordes superior e inferior que podrían haber permitido su fijación a una forro de cuero u otro tejido.
Investigaciones recientes de Jon Gower desmienten la idea de que la capa estuviera destinada exclusivamente a un hombre; también podría haber servido a una mujer de complexión delgada y atlética. Su diseño limitaba el movimiento de los brazos, lo que sugiere una función estrictamente ceremonial.
Importancia y elaboración
Considerada una de las obras prehistóricas de orfebrería más espectaculares, su forma y diseño no tienen paralelo entre los hallazgos de la Edad del Bronce.
La pieza fue forjada a partir de una única barra de oro y decorada mediante repujado en bandas concéntricas con proyecciones abovedadas, piramidales, lentoidales y cónicas, alternadas con crestas que imitan hilos perlados entre los pliegues de una tela.
Los investigadores atribuyen su alta calidad a una cultura próspera; es plausible que tanto el orfebre como el propietario estuvieran vinculados a la mina prehistórica de Great Orme, en el norte de Gales, que en aquel entonces era la mayor mina de cobre del noroeste de Europa, capaz de producir alrededor de 2 000 toneladas de bronce a lo largo de su historia.
Fuentes
British Museum | Giulio Morteani, Jeremy P. Northover (eds.), Prehistoric Gold in Europe: Mines, Metallurgy and Manufacture | Jon Gower, The Story of Wales | Neil MacGregor, A History of the World in 100 Objects | Wikipedia