En Tultepec, el sitio donde se descubrió la trampa contenía los restos de 14 mamuts. AFP
El hallazgo
Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontraron, cerca del futuro aeropuerto de la Ciudad de México, más de 800 huesos pertenecientes a catorce mamuts gigantes. Es el mayor conjunto de huesos de mamut jamás descubierto y la primera evidencia de una trampa construida por el ser humano.
Cómo funcionaba la trampa
Hace unos 14 000 años, cazadores prehistóricos excavaron dos fosos de aproximadamente 25 m de diámetro y 1,7 m de profundidad. Atravesaban a los animales con alimento y los empujaban dentro de los agujeros, donde los atacaban con lanzas. Las calaveras presentan marcas de punta que confirman la caza humana. Tras la matanza, se consumían la carne y los órganos; en uno de los mamuts los huesos fueron dispuestos de forma ritual.
Contexto ambiental y cultural
Al menos cinco manadas de mamuts convivían con humanos y bisontes en la zona, y aprovecharon el refugio que ofrecía el área tras la erupción del volcán Popocatépetl, aún activo. La vasta cuenca de la Ciudad de México, hoy densamente poblada, probablemente alberga muchos más restos que permanecen inaccesibles.
Otros descubrimientos
En 1970, durante la construcción del metro en el norte de la capital, se desenterró otro esqueleto de mamut. Contrario a la creencia popular, estos gigantes no habitaban solo regiones frías; la última población conocida desapareció en Siberia alrededor del 4000 a.C.
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