Historia antigua

Positivismo: origen, características y su influencia en Brasil

El positivismo fue una corriente teórica creada por el filósofo francés Auguste Comte (1798‑1857) que sostenía que el progreso social debía basarse en la disciplina y el orden. Su pensamiento influyó en la teoría utilitarista de John Stuart Mill (1806‑1873), quien reformuló el utilitarismo de Jeremy Bentham.

En Brasil, el positivismo político de Comte, reforzado por la carga moral utilitarista, marcó la práctica política de los primeros años de la Primera República (1889‑1930), gracias a las referencias positivistas introducidas por el ejército y el primer presidente, el mariscal Manuel Deodoro da Fonseca.

Positivismo: origen, características y su influencia en Brasil

Historia del positivismo y la sociología del siglo XIX

Europa vivió intensas revoluciones en los siglos XVIII y XIX, generando crisis sociales y económicas. En Inglaterra, la rápida expansión industrial provocó el desorden urbano, el aumento de la desigualdad, el desempleo masivo y condiciones laborales inhumanas. En Francia, la inestabilidad política tras la Revolución dejó un vacío de autoridad que coincidió con el avance de la ciencia y la técnica, confundiendo a los intelectuales de la época.

Para ofrecer una salida a esas crisis, Auguste Comte propuso la creación de la Sociología como ciencia que estudiara la sociedad y una teoría del progreso científico que orientara la acción humana.

Comte trazó una jerarquía de las "Grandes Ciencias", situando a la Biología y la Sociología como pilares del avance humano. Defendió que el avance científico debía ir acompañado de un desarrollo moral, alcanzable solo mediante orden y disciplina.

Su obra más conocida es la Ley de los Tres Estados, que clasifica la evolución humana en tres etapas:

  • Estado teológico: la humanidad explica el mundo a través de dioses y seres sobrenaturales.
  • Estado metafísico: surge la filosofía; se buscan explicaciones lógicas y racionales.
  • Estado positivo: el conocimiento se basa en la observación y la experimentación empírica, consolidando la ciencia como motor del progreso.

La historiografía positivista, influida por el conde de Saint‑Simon (1760‑1825), sostuvo que la humanidad avanza de forma constante y nunca retrocede.

El término "positivismo" también se empleó en otras áreas, como el positivismo lógico del Círculo de Viena y el positivismo jurídico. Estas corrientes comparten el nombre pero no están directamente vinculadas al positivismo sociológico de Comte.

Características del positivismo

  • Doctrina filosófica: continuidad de la Ilustración, con énfasis en la moral y el orden social tras la Revolución Francesa.
  • Doctrina sociológica: propone una base científica para la conducta social y moral, sustentada en la Ley de los Tres Estados.
  • Doctrina política: promueve disciplina, rigor y orden como requisitos para el progreso.
  • Desarrollo de ciencias y técnicas: vincula el progreso social al avance intelectual, científico y tecnológico; defiende la educación laica, universal y gratuita.
  • Religión positiva: reemplaza la fe en dioses por la fe en la ciencia, generando un cientificismo que considera a la ciencia la única fuente de conocimiento verdadero.

Positivismo en Brasil – “Orden y Progreso”

La Primera República brasileña (1889‑1930), iniciada con la deposición de D. Pedro II, estuvo fuertemente marcada por el positivismo, sobre todo en sus primeros años. El mariscal Manuel Deodoro da Fonseca, primer presidente, y gran parte del ejército, adoptaron los ideales positivistas.

Positivismo: origen, características y su influencia en Brasil
“Orden y Progreso”, lema estampado en la bandera brasileña, tiene inspiración positivista.

Los símbolos nacionales, como la bandera y el Himno a la Bandera, surgieron bajo la influencia positivista. La frase central de la bandera, «Orden y Progreso», refleja la necesidad de mantener el orden político y social mientras se valora la libertad individual y la responsabilidad moral.