Historia antigua

Pericles, estadista y estratega de la Atenas clásica

Vida y contexto

Pericles (en griego Περικλῆς, c. 495‑429 a.C.) fue un estratega y político ateniense, perteneciente a la tribu Acamántida y al demé de Cholargos, integrante de la influyente familia Alcmeónique. Hijo de Xantipa y de Agariste, su influencia fue tal que el periodo de su liderazgo se conoce como “el siglo de Pericles”.

Trayectoria política

Nacido en 494 a.C., Pericles se casó con una mujer de la que tuvo dos hijos, Xantipa y Paralos. Más tarde mantuvo una relación con Aspasia, una meteca con quien tuvo un hijo que logró registrar como ciudadano a pesar de las leyes restrictivas de la época.

Desde joven estuvo destinado a la política: su familia había apoyado a Solón y se había opuesto al tirano Pisístrato. Nieto de Clístenes, el reformador, Pericles se convirtió en defensor de la democracia y, en 463 a.C., se alzó contra Cimon. En 462‑461 colaboró con Efialtes para reducir los poderes del Areópago; tras el asesinato de Efialtes y el ostracismo de Cimo, en 461 se consolidó como el hombre más influyente de Atenas.

Reformas y política interior

Entre sus innovaciones destaca la creación de la graphe paranomón (denuncia de ilegalidad), que permitía prevenir actos que socavaran la ley y la democracia, y que se juzgaba ante la Heliaia, la asamblea judicial ateniense.

En 451 a.C. propuso una reforma de la ciudadanía que exigía que tanto el padre como la madre fueran ciudadanos atenienses, limitando la inclusión de metecos.

Introdujo el misthos, una paga para los ciudadanos que dedicaban tiempo a la vida política, compensando la pérdida de ingresos al asistir a la Asamblea del Pueblo.

Política exterior e imperialismo

Bajo su liderazgo, la Liga de Delos, originalmente creada para contener a Persia, se transformó en un imperio ateniense. Pericles fundó la colonia de Anfípolis (437 a.C.) y dirigió expediciones hacia el Mar Negro, subyugando a Samos en 439 tras su rebelión.

Durante la llamada “paz de los treinta años” (459‑429 a.C.) consiguió que Esparta reconociera la supremacía marítima ateniense.

Guerra del Peloponeso

Cuando estalló la guerra en 431 a.C., Pericles adoptó una estrategia defensiva que buscaba neutralizar la superioridad terrestre espartana mediante el uso del poder naval ateniense y la evacuación de la población rural a los muros de la ciudad. Aunque la política implicó grandes sacrificios para los atenienses, la estrategia de bloqueo marítimo resultó eficaz.

Incluso el rey espartano Arquidamo I, conocido por su moderación, mostró respeto por Pericles, ordenando a sus tropas que respetaran las propiedades del ateniense durante la incursión en 430 a.C. Pericles, para evitar sospechas, donó esas propiedades al Estado.

Sin embargo, la pérdida de bienes provocó que algunos atenienses lo llevaran a juicio, condenándolo a una multa y a la pérdida de sus derechos cívicos. La sentencia fue revocada pocos meses después, y en medio de la peste de 429 a.C. fue nuevamente elegido estratega, pero contrajo la enfermedad y falleció seis meses después.

Obras públicas y legado arquitectónico

Pericles impulsó la construcción del Partenón (447 a.C.), la Propilaea y otros monumentos emblemáticos de la Acrópolis, financiándolos en parte con los recursos de la Liga de Delos.

Discurso fúnebre

De los escritos de Tucídides se conservan dos discursos atribuidos a Pericles: uno en respuesta a las demandas peloponesias y el famoso Oración fúnebre, en la que elogia la democracia ateniense y celebra la grandeza de la ciudad como “la escuela de Grecia”.

Rol cultural y posteridad

Pericles, discípulo de Anaxágoras, atrajo a Atenas a destacados intelectuales y artistas, formando un círculo que incluía a Anaxágoras, Fidias, Protágoras, Heródoto y Sófocles. Fue también tío y tutor de Alcibíades, futuro discípulo de Sócrates.

Su figura ha perdurado a lo largo de la historia como modelo de liderazgo democrático y cultural, convirtiéndose en sinónimo de la edad de oro de Atenas.

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