Introducción
Los Carnutes fueron una importante tribu celta de la Galia, cuyo territorio comprendía la zona sur‑occidental de la cuenca de París. Su capital era Autricum, hoy Chartres, y su puerto principal, Cenabum, corresponde a la actual Orléans. Se les asocia con la religión galorromana y, según la tradición, con el famoso encuentro anual de los druidas en el "bosque de los Carnutes".
El nombre de los Carnutes
Los Carnutes aparecen en los escritos de Livio, quien los menciona entre los pueblos galos que, bajo el mando del semi‑legendario Bellovèse, emigraron a Italia en el siglo VI a.C. Algunas hipótesis vinculan su nombre con la raíz celta *karno‑ (cairn, montículo de piedras), una explicación que se respalda en la toponimia del Chartrain. Otras teorías menos aceptadas relacionan el nombre con la palabra celta para el aliso o con la raíz *ker/*kor, pero la etimología exacta sigue siendo incierta.
Territorio y habitantes
En el final de la Galia independiente, los Carnutes controlaban una vasta zona que incluía:
- Todo el actual departamento de Eure‑et‑Loir, hasta el Sena.
- La mitad norte del departamento de Yvelines.
- Gran parte de Loir‑et‑Cher y Loiret, extendiéndose al oeste hasta Turones y al sur más allá del Sauldre.
El territorio parece haber reunido a pueblos preexistentes, como los Durocasses, que se asentaron en el bucle del río Eure bajo la influencia de los Carnutes.
Principales ciudades
Los geógrafos de la Antigüedad registran dos centros urbanos:
- Autricum (actual Chartres), considerada la capital de la tribu.
- Cenabum (actual Orléans), puerto fluvial sobre el Loira que controlaba un puente estratégico y servía de punto de exportación de los cereales de la Beauce.
Estructura del territorio
Según César, los Carnutes poseían numerosos oppida y aldeas. Los topónimos con el sufijo -dunum (por ejemplo, Châteaudun, Meung‑sur‑Loire) indican antiguas fortalezas. Se identifican también varios mercados, como Noviomagus (actual Nogent‑le‑Roi) y centros religiosos que perduraron tras la conquista romana, entre los que destacan los santuarios de Allauna (Allonnes) y Orgos (Logron).
Muchas vías de comunicación y estructuras agrarias fueron transformadas o desaparecieron con la ocupación grecorromana, aunque nombres de ríos como el Eure conservan su origen precelta.
Los Carnutes en las Guerras de las Galias
Durante los primeros años de la campaña de César (57‑56 a.C.) los Carnutes no fueron protagonistas; sin embargo, en 57‑56 César utilizó su territorio para el cuartelamiento invernal de sus legiones, lo que indica que la zona era considerada segura. Más tarde, el intento de establecer un protectorado mediante un rey local, Tasgetios, provocó tensiones internas que desembocaron en su asesinato en el 54 a.C.
El intento de protectorado
César apoyó a Tasgetios, a quien describió como de "muy alta cuna" y cuya familia había reinado anteriormente. Tasgetios acuñó una moneda con su nombre y un símbolo enigmático (ELKESOOVIX). Sin embargo, su popularidad fue escasa y fue asesinado por sus propios conciudadanos, lo que dejó a los Carnutes sin monarca y sin un aliado claro.
Carnutes y Sénones
La revuelta de los belgas tuvo repercusiones en el sur del Sena, incitando a los Sénones a aliarse con los Carnutes. Tras la captura y ejecución del líder senón Acco, César organizó una asamblea en Durocortorum (Reims) donde los conspiradores fueron juzgados y castigados. Los Carnutes enviaron también a sus propios emisarios y rehenes, aunque la "protección" romana resultó ser más bien una forma de dominación.
Las dos masacres de Cenabum
En el 52 a.C., tras la ejecución de Acco, los Carnutes, impulsados por un fervor nacionalista, asesinaron a varios ciudadanos romanos en Cenabum, entre ellos C. Fufio Cita, confidente de César. Este acto desencadenó una revuelta general bajo el mando de Vercingétorix. César respondió con una rápida campaña: quemó y saqueó Cenabum, capturó el oppidum Noviodunum (Neung‑sur‑Beuvron) y sometió a los Carnutes.
La derrota de los Carnutes
César reporta que los Carnutes aportaron un contingente de 12 000 hombres a la batalla de Alesia, cifra que probablemente sea exagerada. Tras la rendición de Vercingétorix, los Carnutes se vieron acosados por legiones romanas, que establecieron cuarteles en las ruinas de Cenabum y lanzaron operaciones de contrainsurgencia. La mayoría de los supervivientes huyeron o fueron incorporados a otras tribus galas.
Gutuater
El personaje conocido como Gutuater (también Gutuatus o Gutruatus) fue señalado por César como el principal instigador de la rebelión carnut. Tras ser capturado, fue torturado y decapitado, cumpliendo el mismo destino que Acco.
Conclusión
Tras la muerte de Gutuater, los Carnutes desaparecen de los relatos históricos y no vuelven a jugar un papel relevante en los movimientos galos posteriores. Su legado permanece en la arqueología de la región, en la toponimia y en la memoria de los encuentros druídicos que, aunque envueltos en leyenda, siguen fascinando a los estudiosos de la Galia celta.