Contexto histórico
Romulo Augusto, conocido en latín como Flavio Romulo Augusto (c. 460‑posiblemente 511), fue el último emperador del Imperio Romano de Occidente.
Orígenes y ascenso al poder
Hijo de Flavio Orestes, un político romano de probable origen germánico, Romulo nació bajo el nombre de Flavio Romulo. En 475, Orestes, nombrado magister militum por el emperador occidental Julio Nepote, dio un golpe de Estado en Rávena, la capital del imperio desde 402, obligó a Nepote a huir a Dalmacia y se proclamó señor de facto del territorio occidental.
El 31 de octubre de 475 Orestes nombró a su hijo, entonces un niño o adolescente, emperador bajo el nombre de Romulo Augusto. El nuevo emperador nunca fue reconocido por el rival del Este, Zenón I.
El golpe de Odoacro
Al no conceder tierras a los pueblos germánicos de los hérulos, escirios y torcilingios, Orestes provocó su rebelión bajo el mando de Odoacro. El 28 de agosto de 476 Orestes fue capturado en Pavía y ejecutado. Odoacro marchó sobre Rávena, capturó la ciudad y obligó a Romulo a abdicar el 4 de septiembre del mismo año.
Tras la abdicación, Odoacro entregó el imperio y la insignia imperial a Zenón, quien le concedió el título de rey de Italia. Este acto se considera tradicionalmente el fin del Imperio Romano de Occidente, aunque legalmente la parte occidental quedó bajo la autoridad del Imperio de Oriente, que continuaría como Imperio Bizantino hasta 1453.
Vida después del trono
Según la tradición, Odoacro mostró clemencia y envió a Romulo y a su familia a vivir en paz a Campania, concediéndoles una pensión. Documentos indican que la pensión siguió pagándose bajo el gobierno de Teodorico el Grande hasta al menos 511, aunque Romulo no presenció la reconquista itálica de Justiniano.
Legado y controversia
El diminutivo augustulus («pequeño Augusto») ha quedado como apodo despectivo, aunque oficialmente su nombre era Romulo Augusto. Su legitimidad como último emperador occidental es discutida porque Zenón nunca lo reconoció, manteniendo a Julio Nepote como emperador legítimo hasta su muerte en 480. No obstante, la mayoría de los historiadores lo consideran el último monarca romano de Occidente.
Curiosidades
Irónicamente, el nombre de su padre, Orestes, evoca la fundación de Roma: Romulo, como el mítico fundador, y el cognomen Augusto, aludiendo al primer emperador, Octavio Augusto. Asimismo, mientras Romulo Augusto desapareció en la anonimidad, el último emperador bizantino, Constantino XI, murió heroicamente en la caída de Constantinopla en 1453.