Historia antigua

Disolución del Imperio Otomano

Disolución de facto del Imperio Otomano

En 1913, la derrota en la Segunda Guerra de los Balcanes impulsó al Partido Unionista y Progresista (los Jóvenes Turcos) al poder.

Dos años después, bajo la dirección del ministro del Interior Talaat Paşa, el partido organizó una política de deportación y masacre contra la población armenia del Imperio, conocida como el genocidio armenio. La mayoría de los historiadores estima que murieron alrededor de 1.500.000 personas, mientras que el Estado turco actual reconoce unos 300.000 fallecidos y rechaza el término “genocidio”, prefiriendo hablar de “masacres”.

La Primera Guerra Mundial aceleró la desintegración del imperio. Los territorios árabes bajo su dominio (Siria, Palestina, Líbano, Irak y Arabia) fueron puestos bajo mandatos británicos y franceses por decisión de la Sociedad de Naciones, según el acuerdo Sykes‑Picot, y el Imperio perdió también el Cáucaso.

Disolución formal y fundación de la República

En 1922, el mariscal Mustafa Kemal Atatürk abolió oficialmente el Imperio Otomano y, en 1923, proclamó la República de Turquía, basada en la zona restante de Anatolia y Tracia Oriental. Un año después, en 1924, eliminó el califato, el último vestigio institucional del antiguo régimen.

Así se completó la transición de un imperio centenario a un estado nacional moderno.

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