Historia antigua

Voltaire, escritor y filósofo del siglo XVIII

Vida temprana

François-Marie Arouet, conocido como Voltaire, nació el 21 de noviembre de 1694 en París (aunque él mismo afirmaba haber nacido el 20 de febrero de ese año). Fue el último hijo de François Arouet, notario adinerado y simpatizante jansenista, y de Marie‑Marguerite d'Aumart, de familia noble del Poitou. Su madre falleció en 1701 y su padre se dedicó a la notaría en la Corte de Auditores.

Voltaire, escritor y filósofo del siglo XVIII

Estudios (1704‑1711)

Ingresó en 1704 al colegio jesuita que hoy es el Lycée Louis‑le‑Grand, donde destacó en retórica y filosofía, obteniendo varios premios. Allí descubrió el placer de la conversación y del teatro, y entabló amistad con los hermanos Argenson, futuros ministros de Luis XV. En 1711 abandonó el colegio para matricularse en la facultad de derecho de París.

Primeros intentos literarios

En 1712 presentó una oda al rey Luis XIII en el concurso de la Academia, sin éxito. Ese mismo año se integró a la Société du Temple, una sociedad libertina, y recibió el apoyo de Ninon de Lenclos. A los 19 años viajó a Holanda como secretario de M. de Châteauneuf, pero fue expulsado de la embajada por un escándalo amoroso.

Exilios y prisiones

En 1716 fue exiliado a Sully‑sur‑Loire por escribir versos satíricos sobre el Regente Felipe de Orleans. En 1717 fue detenido en la Bastilla y, tras casi un año de reclusión, liberado en 1718, adoptó el seudónimo "Voltaire" y estrenó su primera tragedia, Edipo, con buen recibimiento.

Volvió a la Bastilla en 1726 tras una pelea con el Chevalier de Rohan. Posteriormente, se exilió en Gran Bretaña (1726‑1729), donde descubrió la filosofía de John Locke, las teorías científicas de Isaac Newton y el modelo de monarquía británica, que difundió en sus Cartas filosóficas.

Estancia en Prusia

En 1750 aceptó una invitación del rey Federico II de Prusia y se trasladó a Berlín, donde disfrutó de un alto salario y de la amistad del monarca. La relación se deterioró y, tras una disputa con Maupertuis en 1753, Voltaire regresó a Francia. En Berlín publicó El siglo de Luis XIV.

De Ginebra a Ferney

En 1755 se estableció en Les Délices, cerca de Ginebra, y en 1758 compró la finca de Ferney, en la frontera franco‑suiza. Allí se convirtió en agricultor, arquitecto, fabricante de relojes y medias de seda, y transformó el pequeño pueblo en una próspera comunidad de alrededor de 1.200 habitantes.

Su casa se convirtió en un punto de peregrinación para intelectuales, artistas y políticos de toda Europa.

Últimos años

Regresó a París en 1778 y fue recibido con gran entusiasmo. El 7 de abril de ese año se incorporó a la logia masónica de las "Nueve Hermanas". Falleció el 30 de mayo de 1778 en París; sus restos fueron trasladados al Panteón el 11 de julio de 1791, justo frente a la tumba de Jean‑Jacques Rousseau.

Obra literaria

Voltaire fue un prolífico escritor: dramaturgo, poeta, ensayista, historiador y filósofo. Su correspondencia supera las 23.000 cartas. Entre sus obras más conocidas destacan:

  • La Henriade (1720), épica sobre Enrique IV.
  • Candide o el optimismo (1759), sátira filosófica.
  • Cartas filosóficas (1734), divulgación de la cultura inglesa.
  • Micromegas (1752), cuento de ciencia ficción.
  • Tratado sobre la tolerancia (1763).
  • Tragedias como Edipo, Mahoma, Alíce de Guesclin y Zadig.

Compromiso con la tolerancia y la justicia

Inspirado por Locke, Voltaire defendió los derechos naturales, la libertad de pensamiento y la separación entre religión y Estado. Luchó contra el fanatismo religioso y participó activamente en casos judiciales emblemáticos como los de Calas (1762) y Sirven (1764).

Su famosa frase, a menudo atribuida de forma apócrifa, resume su postura: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con la vida tu derecho a decirlo".

Controversias

Voltaire también expresó opiniones antisemitas y realizó comentarios polémicos sobre la esclavitud, lo que ha generado un debate historiográfico sobre su legado.

Legado

Voltaire es recordado como uno de los máximos exponentes de la Ilustración, cuyo pensamiento influyó en la Revolución Francesa y en la defensa de la razón, la tolerancia y los derechos humanos.

Publicación siguiente