Los principales filósofos de la Ilustración
Los pensadores más influyentes de la Ilustración provenían mayormente de la alta burguesía. Entre ellos destaca Voltaire, autor de Candide, obra que personifica el optimismo crítico. Otro figura central es Denis Diderot, editor de la Enciclopedia y autor de Jacques el fatalista. Tras las guerras de religión, la paz llegó y el objetivo pasó a ser su conservación. La filosofía cuestionó las estructuras sociales y promovió la libertad de pensamiento y los primeros conceptos de liberalismo. A finales del siglo XVIII, en la antesala de la Restauración y la industrialización europea, estas ideas sentaron las bases del liberalismo que acompañaría al capitalismo emergente.
Vínculo con el humanismo y el Renacimiento
Las revoluciones ilustradas fueron impulsadas por pensadores como Voltaire, Rousseau y Montesquieu. Su impulso tiene raíces en los humanistas renacentistas —Rabelais, Montaigne y Erasmo— que también se interrogaban sobre la condición humana y el entorno. La búsqueda de conocimiento culminó en la Enciclopedia, que pretendía reunir y preservar todo saber acumulado hasta entonces, evitando su pérdida. En Candide, el protagonista viaja y aprende de cada región, reflejando la transferencia de saber típica del humanismo.
Asimismo, la filosofía de la Antigüedad, redescubierta por los humanistas, influyó en la Ilustración. Giovanni Pico della Mirandola, filósofo y teólogo humanista, difundió las ideas de Platón; de manera similar, los ilustrados retomaron conocimientos perdidos del pasado. Así, la Ilustración se nutrió de la herencia humanista, perfeccionando su legado mediante la creación de la Enciclopedia, considerada una verdadera revolución del saber.