Orígenes y adopción
El Rifle Baker se fabricó por primera vez en 1800 y estuvo presente en todas las campañas de las Guerras Napoleónicas, integrando los recién creados regimientos de rifles del ejército británico. Estos regimientos complementaban a los voltigeurs y, por el tono verdoso de sus uniformes, recibieron el apodo de grasshoppers (saltamontes).
Participación en América del Norte
En el continente norteamericano el Baker apareció con el 60.º regimiento durante la invasión de Maine en 1814 y, dos años después, con el 95.º regimiento en la defensa de Nueva Orleans (1815).
Diseño y características técnicas
Es el primer fusil totalmente diseñado y fabricado en Gran Bretaña que adoptó Su Majestad. Lleva el nombre de su creador, Ezekiel Baker, aunque su producción se repartió entre varias fábricas entre 1800 y 1837.
Cuenta con calibre de 16 mm y un cañón estriado de 76,2 cm de longitud, pensado para montar una bayoneta tipo sable. El culote incorpora un compartimento para guardar los accesorios de limpieza, una innovación que lo adelantó a su tiempo.
Su precisión y alcance superaban notablemente a los mosquetes ingleses Brown Bess y franceses Charleville, proporcionando a las unidades de rifles una ventaja táctica decisiva.
