Historia antigua

La Comuna de París: el detonante

El trasfondo de las fortificaciones

Cuando era ministro de Luis Felipe, Adolphe Thiers ordenó la construcción de la muralla que rodeaba París. Su objetivo oficial era defender la ciudad de invasores, pero ya calculaba que, para sofocar futuras insurrecciones populares, bastaría encerrar a los rebeldes dentro de la capital y luego aplastarlos. En febrero de 1848 propuso este plan al rey, intentando detener la revolución parisina, sin éxito.

Los acontecimientos del 17 y 18 de marzo de 1871

El 17 de marzo de 1871 Thiers, confiado en que los parisinos estaban sumisos, envió tropas durante la noche para apoderarse de los cañones ubicados en la colina de Montmartre. Ese mismo día ordenó la detención de Auguste Blanqui, el famoso republicano insurgente apodado «L'Enfermé» por haber pasado más de la mitad de su vida en prisiones monárquicas y napoleónicas. Blanqui fue trasladado a Bretenoux (Lot) y, bajo vigilancia militar, enviado a Bretaña con la orden de dispararle si intentaba escapar.

Al día siguiente, 18 de marzo, los parisinos se enfrentaron a los soldados que intentaban incautar las armas en Montmartre. Tras los primeros choques, la población se unió a los soldados y, en diferentes barrios de la ciudad, surgieron barricadas y enfrentamientos contra los supuestos representantes del gobierno. En la rue des Rosiers (hoy rue du Chevalier‑de‑La‑Barre) fueron abatidos los generales Claude Martin Lecomte, quien había ordenado disparar contra la muchedumbre, y Clément Thomas, responsable de las masacres de junio de 1848. Ese suceso marcó el inicio de la insurrección.

Mientras tanto, Thiers se refugió en Versalles, donde fue recibido por aproximadamente 100 000 parisinos, mayormente provenientes de los elegantes barrios del oeste y funcionarios públicos, que lo siguieron en busca de orden.

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