Antecedentes
La Croisière Jaune (4 de abril de 1931 – 12 de febrero de 1932) fue una expedición automovilística organizada por André Citroën.
Objetivo y planificación
Tras el éxito de la “Crucero Negro”, en 1928 Georges‑Marie Haardt diseñó un proyecto para abrir la Ruta de la Seda al tráfico de automóviles: un recorrido de 30 000 km desde Beirut hasta Pekín, atravesando Turkestán, Xinjiang y el desierto de Gobi. La misión oficial se denominó “Misión Asia‑Central”. El itinerario de regreso a Beirut pasaría por Hanoi, Saigón, Bangkok, Calcuta, Delhi, Quetta, Isfahán, Bagdad y Damasco.
Desvíos políticos
Las incertidumbres políticas en la URSS y Afganistán obligaron a los líderes de la expedición (Haardt, Louis Audouin‑Dubreuil y Victor Point) a modificar la ruta, cruzando el Kashmir a una altitud de 5 000 m.
Los dos grupos
Se formaron dos escuadrones: el grupo “Pamir”, que partió de Beirut, y el grupo “China”, que salió de Tianjin; ambos debían encontrarse en Xinjiang.
Desarrollo de la expedición
El grupo “Pamir”, compuesto por 24 personas y seis Citroën P17 semirrígidos con el sistema Kégresse‑Hinstin, llegó a Aksu el 8 de octubre de 1931, donde se reunió con el grupo “China”. Este último estaba acompañado por el padre Teilhard de Chardin. Juntos continuaron hacia Pekín, alcanzándola el 12 de febrero de 1932 tras cruzar el río Sin‑Kiang en medio de numerosos obstáculos.
Tragedia
Haardt, debilitado por una fuerte gripe, falleció en Hong Kong el 15 de marzo de 1932 a causa de una neumonía doble.
Legado cultural
La expedición quedó inmortalizada en la novela de aventuras “La Campana Tibetana”.