¡El temido error del milenio! Hace exactamente 20 años el mundo contenía la respiración ante la posible catástrofe global. Durante años borré ese episodio de mi memoria, pero a finales de 2019 los recuerdos volvieron. Repasemos qué temíamos hace dos décadas.
Me pregunto cuántos lectores de mi blog aún recuerdan la histeria mundial que se desató a finales de 1999. Me refiero, por supuesto, a los lectores mayores que vivieron el final del siglo pasado. Para los más jóvenes, o para quien tenga la memoria algo difusa, haré un breve repaso.
El bug del milenio: el problema del año 2000
El "bug" del milenio, conocido en Occidente como Y2K (del inglés "Year 2000"), era un problema informático ligado al registro de fechas. Muchos programas antiguos almacenaban el año con sólo dos dígitos (por ejemplo, 1999 como 99). Cuando llegó el año 2000, esa notación cambiaba a "00", idéntico a 1900, lo que podía confundir a los sistemas.
Se temían escenarios catastróficos: fallos en la energía eléctrica, interrupciones telefónicas, colapsos en aeropuertos, e incluso visiones apocalípticas como aviones cayendo, centrales nucleares explotando o misiles con ojivas nucleares disparándose por accidente. Incluso se hablaba de vacas que dejarían de dar leche. En resumen, el 1 de enero de 2000 prometía ser un día muy interesante.
En 1999 los medios de comunicación de todo el mundo alimentaron una espiral de miedo. En Polonia, la prensa y la sociedad también se dejaron contagiar por la histeria del Y2K. El discurso popular sugería que, al llegar el nuevo año, todos los ordenadores se reiniciarían y la humanidad retrocedería a la era preindustrial.
Ante esa presión, las empresas de TI lanzaron actualizaciones y parches para proteger sus sistemas. Aunque hoy el problema parezca ridículo, en aquel entonces el público tenía escaso conocimiento técnico. En Estados Unidos, el presidente creó un consejo especial para supervisar y mitigar los posibles efectos del bug.
En 1999 yo tenía 13 años y cursaba el primer año de la escuela secundaria. Muy pocos alumnos tenían un ordenador en la aula; el acceso a Internet era prácticamente inexistente. La información llegaba principalmente por televisión y prensa escrita. No había teléfonos móviles, redes sociales ni la web 2.0 que hoy damos por sentada. Aun así, ya se percibía cierta dependencia de la tecnología, y el problema del año 2000 se notaba incluso en una Polonia poco informatizada.
31 de diciembre de 1999
El último día del milenio, miles de técnicos permanecieron vigilando los sistemas en vez de celebrar la Nochevieja. En Polonia, los equipos de crisis también estaban en alerta. Aunque muchos consideraban el bug una exageración mediática, existía la sombra de que algo pudiera fallar.
1 de enero de 2000
Al llegar la medianoche, nada extraordinario ocurrió. El mundo exhaló aliviado. Salvo algunos incidentes menores aislados, no se registró ningún colapso global ni apocalipsis informático. ¿Fue el Y2K una amenaza real o la extensa preparación evitó sus efectos? No cabe juzgarlo aquí, pero el bug del milenio quedó en la historia como el primer "fin del mundo" que sobrevivimos milagrosamente.
Así fue la cobertura de los medios polacos en la madrugada del 1 de enero de 2000.