Los realistas, conocidos como Cavaliers, apoyaron al rey Carlos I contra el Parlamento por diversas razones políticas, religiosas y económicas.
Derecho divino del rey
Creían que el monarca gobernaba por mandato divino y que su autoridad no podía ser cuestionada por el Parlamento.
Poder de la nobleza
Defendían los privilegios tradicionales de la nobleza frente a las crecientes pretensiones del poder parlamentario.
Control del Parlamento
Querían limitar la influencia del Parlamento, manteniendo la capacidad del rey para gobernar sin interferencias.
Defensa de la Iglesia de Inglaterra
Temían que el Parlamento impusiera una reforma protestante similar a la presbiteriana de Escocia, lo que habría debilitado la iglesia establecida.
Autoridad sobre impuestos y leyes
Rechazaban los impuestos y leyes aprobados sin el consentimiento del rey, exigiendo que solo se aprobaran actos que él aceptara.
Libertad frente a regulaciones excesivas
Se oponían a la intervención de los tribunales prerrogativos del rey y a los actos parlamentarios que imponían gravámenes sin autorización real.
Apoyo al rey contra el Parlamento
Su lealtad al monarca los convertía en los defensores del orden tradicional frente a la creciente autoridad del Parlamento.