
Una campaña de más de un siglo
La drástica medida conocida como la Prohibición fue la culminación de una larga campaña de temperancia que se había desarrollado durante más de un siglo. A principios de 1919, varios estados ya habían prohibido el alcohol y se había fundado el Prohibition Party, mientras las mujeres participaban con fervor en la lucha por un régimen seco.
El papel de las mujeres
Figuras como Carry Nation encabezaron la acción directa: armada con un hacha, derribaba barriles de cerveza, rompía botellas y destrozaba los mostradores de los salones de Kansas. La Women’s Christian Temperance Union (WCTU) se convirtió en una fuerza influyente, y las mujeres sólo respaldaban a candidatos que mostraran hostilidad hacia los establecimientos de bebida.
Raíces rurales y el conflicto urbano
El movimiento tenía también una dimensión sociocultural. Representaba el último intento de la América rural tradicional, anclada en sus iglesias puritanas, de frenar el creciente poder de las ciudades. La Anti‑Saloon League proclamaba la prohibición como el amanecer de una "era de pensamiento claro y vida limpia". Además, su propaganda resonó con el clima de chauvinismo que se había intensificado desde la entrada de EE. UU. en la Primera Guerra Mundial en 1917.
La Ley Volstead y la celebración del “año seco”
En octubre de 1919, la prohibición adquirió fuerza de ley mediante la Ley Volstead. Para conmemorar el acontecimiento, la Anti‑Saloon League repartió abundantemente tarjetas de felicitación que deseaban a todos los estadounidenses –hombres, mujeres y niños– un "Feliz Año Seco". Incluso Herbert Hoover respaldó la medida, describiéndola como un "gigantesco experimento económico y social".