Historia antigua

La guerra del opio: el conflicto que marcó la caída del Imperio chino

La guerra del opio: el conflicto que marcó la caída del Imperio chino
Fumadores de opio en China (1903). Fuente: Wikimedia Commons.

El 1 de octubre de 1949, en la Plaza de Tiananmén, Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China, poniendo fin al periodo que los intelectuales chinos denominan “siglo de humillación”. Ese siglo comenzó con la Primera Guerra del Opio (1839‑1842), que obligó a China a abrirse a la modernidad y marcó el declive del imperio.

El tráfico imperial del opio

El opio llegó por primera vez a China en el siglo XV, bajo la dinastía Ming, procedente de la India y el Sudeste Asiático. Inicialmente se utilizó en la medicina tradicional, pero su consumo era escaso por su origen extranjero y su alto precio.

El consumo recreativo se generalizó a principios del siglo XVIII en el sur de China, tras la introducción del tabaco y la práctica indonesia del madak, que mezclaba tabaco y opio en una sola pipa. Ante la expansión del hábito en provincias como Fujian, Guangdong y la isla de Taiwán, el emperador Yongzheng prohibió el consumo en 1729, sin lograr detener el contrabando que siguió creciendo durante el siglo XVIII.

El contrabando se organizó en una red comercial en la que participaban mercaderes de todas las potencias europeas. El opio, cultivado en Bengala, llegaba a China a través del enclave portugués de Macao, para después ser transportado a Cantón, el principal puerto de comercio chino.

El papel de la Compañía de las Indias Orientales

A principios del siglo XIX, el comercio de opio se convirtió en una de las principales fuentes de ingresos del Imperio británico, gestionado por la Compañía de las Indias Orientales. Tras la conquista de Bengala y la creciente demanda británica de té, la compañía necesitaba un producto que equilibrara la balanza comercial con China. El opio cumplió esa función.

En 1834 la compañía abandonó su monopolio sobre el opio, lo que provocó un aumento abrupto de las ventas en China.

Corrupción y respuesta imperial

El flujo masivo de opio provocó una grave salida de plata de China, agotando sus reservas y generando una profunda recesión económica. En 1838 el emperador Daoguang nombró a Lin Zexu, gobernador de Hunan y Hubei y ferviente defensor de la prohibición del opio, para investigar la situación en Cantón.

Lin descubrió que todo el sistema aduanero estaba implicado en el contrabando. Ordenó la incautación y quema de 20 300 cajas de opio en la playa de Humen, acto que se convirtió en el detonante del conflicto.

Escalada hacia la guerra

Los comerciantes británicos, al verse amenazados, se negaron a entregar a los culpables de la muerte de un campesino a las autoridades chinas. Lin Zexu respondió prohibiendo la entrada de buques británicos al delta del río Perla. El comandante británico Charles Elliot intentó forzar la apertura de puertos como Kowloon.

El enfrentamiento naval de Chuenpi, cerca de la bahía de Cantón, mostró la superioridad tecnológica británica: dos buques británicos hundieron 14 juncos imperiales sin sufrir bajas.

Presionado por los intereses comerciales, el Parlamento británico aprobó en octubre una expedición militar con exigencias que incluían un tratado comercial preferencial, la apertura de cuatro puertos (Cantón, Xiamen, Shanghái y Ningbo) y la inmunidad legal para sus ciudadanos.

La campaña militar

En junio de 1840 una flota de 40 barcos y 19 000 soldados llegó a los mares chinos. Su primer objetivo fue la isla de Zhoushan, cuya fortaleza cayó en pocos días ante el poder de los cañones británicos, entre ellos el HMS Nemesis, la primera fragata de casco de hierro impulsada por vapor.

Tras la captura de Zhoushan, la flota se dirigió al delta del río Perla y, tras tres meses de combates, tomó Cantón en mayo de 1841. En octubre se apoderó del puerto estratégico de Ningbo y, en julio de 1842, tomó Zhenjiang, cerrando el Gran Canal.

Ante la imposibilidad de abastecer a sus tropas y la amenaza sobre Nanjing, el gobierno Qing accedió a negociar. El 29 de agosto de 1842 se firmó el Tratado de Nankín, que obligó a China a:

  • Abrir al comercio internacional los puertos de Cantón, Xiamen, Shanghái y Ningbo.
  • Ceder la isla de Hong Kong a Gran Bretaña a cambio de Zhoushan.
  • Conceder a los británicos los privilegios de extraterritorialidad.

La guerra demostró la superioridad tecnológica occidental: apenas 800 bajas británicas frente a unas 20 000 chinas, y consolidó la posición del Imperio británico como potencia militar dominante.

Consecuencias sociales

El consumo de opio no solo dañó la salud de la población, sino que provocó una crisis agraria. El enorme éxodo de plata elevó el precio del cobre y, al pagar los impuestos en plata, los campesinos vieron cómo una onza de plata (liang) pasó de equivaler a 1 000 monedas de cobre en 1820 a más de 2 200 en 1845.

La fábrica de opio en Patna

Patna, en la India, era el principal centro de producción de opio para el mercado chino. El proceso incluía la siembra de amapolas en noviembre, la extracción del jugo de las cápsulas, su secado, la mezcla y el moldeado en bloques redondos, y finalmente su almacenamiento hasta su envío a China.

La carta de Lin Zexu a la Reina Victoria

En 1839 Lin envió una carta a la reina Victoria preguntando: “¿Dónde está su conciencia?”. Criticó la hipocresía de que en Gran Bretaña el opio estuviera prohibido mientras se exportaba a China, causándole enormes sufrimientos.

El arma secreta británica

El HMS Nemesis, construido en tres meses por la Compañía de las Indias Orientales, combinaba un casco de hierro, propulsión a vapor y cañones potentes. Su calado reducido le permitía navegar por ríos poco profundos, lo que resultó decisivo en la captura de puertos como Cantón.

Hong Kong bajo dominio británico

El Tratado de Nankín cedió Hong Kong a Gran Bretaña. Tras la Segunda Guerra del Opio (1856‑1860) se añadieron la península de Kowloon y la isla de Stonecutters. En 1898 se firmó un convenio que concedió a Reino Unido el arrendamiento de 99 años, hasta la devolución en 1997 bajo la fórmula “un país, dos sistemas”.

Bibliografía
La guerra del opio. 1839‑1842, J. Lovell, Buchet Chastel, 2017.

Línea de tiempo
1839: 27 de marzo, Lin Zexu ordena la quema del opio incautado.
1840: 5 de julio, captura británica de la isla de Zhoushan.
1841: 30 de mayo, toma británica de Cantón.
1842: 21 de julio, ataque a Zhenjiang y cierre del Gran Canal.
1842: 29 de agosto, firma del Tratado de Nankín, fin de la guerra.

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