Andrew Jackson nació en 1767, apenas nueve años antes de la Declaración de Independencia. Fue el primer presidente estadounidense que no pertenecía a la generación de los "Padres Fundadores". Su fama surgió en la Guerra de Independencia de los trece colonias y se consolidó como líder militar en los años posteriores.
Héroe nacional
Durante la Guerra de 1812‑1815, conocida como la "Segunda Guerra de Independencia", Jackson jugó un papel decisivo en la expansión sur de la joven nación. Tras aliarse con los cherokees, derrotó a la Confederación Creek y aseguró extensas tierras que hoy forman Georgia y Alabama. Entre 1816 y 1819, bajo el pretexto de perseguir a esclavos fugitivos, combatió a los seminolas y a los españoles en la Florida, que finalmente se incorporó a la Unión.
El ideal democrático
Su victoria militar lo convirtió en héroe popular. Tras servir como congresista por Tennessee, se postuló a la presidencia en 1824. Aunque obtuvo la mayoría del voto popular, perdió en el Colegio Electoral y denunció un “robo”. En respuesta fundó el Partido Demócrata, que pretendía representar al "hombre blanco de a pie" frente a la aristocracia del dinero.
En 1828 Jackson ganó la presidencia. Su mandato marcó la llamada "democracia jacksoniana", período en el que se ampliaron los derechos de voto (aunque solo para hombres blancos) y se popularizó la participación ciudadana mediante mítines, desfiles y barbacoas.
El sistema de recompensas (spoils system)
Jackson denunció la corrupción del gobierno de John Quincy Adams y, al asumir, reemplazó a la mayoría de los funcionarios federales por sus partidarios, instaurando el llamado spoils system. Esta práctica, que consistía en premiar a los seguidores con cargos públicos, perduró en la política estadounidense durante gran parte de su historia.
Fortalecimiento de la presidencia
Jackson reforzó la figura del presidente como principal representante del pueblo, desplazando gradualmente a Congreso como eje del poder institucional. Su postura firme ante la crisis de la nulificación de 1832, cuando Carolina del Sur intentó anular tarifas federales, demostró su compromiso con la unión nacional: amenazó con la guerra y logró que el estado renunciara a la nulificación.
El "Camino de lágrimas"
Defensor del expansionismo, Jackson consideraba que los territorios al este del Misisipi debían ser ocupados por colonos blancos. A pesar de haber sido aliado de los cherokees, firmó en 1830 la Indian Removal Act, que obligó a la reubicación forzosa de numerosas naciones indígenas hacia el "Territorio Indio" en las Grandes Llanuras. La marcha forzada de los cherokees, conocida como el "Camino de lágrimas", provocó la muerte de aproximadamente un cuarto de los desplazados.
Legado y controversias
Jackson también fue un ferviente defensor de la esclavitud, poseyendo esclavos en su plantación de Tennessee. Estas facetas han llevado a que su figura sea objeto de debate: mientras algunos lo recuerdan como héroe militar, otros critican sus políticas racistas y autoritarias.
En años recientes se propuso retirar su retrato del billete de 20 dólares, sustituyéndolo por el de la activista antiesclavista Harriet Tubman, aunque la iniciativa no prosperó.
Para profundizar
Andrew Jackson, el hombre privado, de Jean‑Marc Serme (L’Harmattan, 2012).
Historia de los Estados Unidos, bajo la dirección de Bernard Vincent (Flammarion, 2016).
Línea de tiempo
- 1819: Victoria sobre los seminolas y los españoles; Florida se incorpora a EE. UU.
- 1828: Jackson gana la presidencia frente a John Quincy Adams.
- 1830: Firma la Indian Removal Act y se inicia la reubicación de los pueblos nativos.
- 1837: Finaliza su segundo mandato y se retira a su plantación en Tennessee.
Serie "Los grandes presidentes de EE. UU."
1/10 George Washington (1732‑1799)
2/10 Thomas Jefferson (1743‑1826)
4/10 Abraham Lincoln (1809‑1865)
5/10 Theodore Roosevelt (1858‑1919)
6/10 Woodrow Wilson (1856‑1924)
7/10 Franklin D. Roosevelt (1882‑1945)
8/10 Harry Truman (1884‑1972)
9/10 Dwight Eisenhower (1890‑1969)
10/10 John F. Kennedy (1917‑1963)