Historia antigua

El plan Schlieffen: estrategia y evolución

Introducción

El plan Schlieffen es una meticulosa organización militar alemana que se puso en práctica durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Debe su nombre al mariscal‑conde Alfred von Schlieffen (1833‑1913), adjunto militar en París (1867‑1869) y jefe del ejército alemán hasta 1906.

Su objetivo principal era superar rápidamente al ejército francés por la izquierda, atravesando Luxemburgo y Bélgica, rodear a París por el este y empujar a las fuerzas francesas hacia el Jura y Suiza. Para lograrlo se requería un paso libre por Bélgica o, en su defecto, la violación de la neutralidad belga.

Supuestos del plan

  • Imposibilidad de una victoria rápida sobre Rusia: la falta de objetivos vitales en la frontera obligaba a una profunda invasión; el vasto territorio ofrecía a los defensores una distancia ilimitada para retirarse; Rusia necesitaba al menos seis semanas para movilizar su ejército.
  • Imposibilidad de atacar directamente a Francia: un avance sobre la frontera franco‑alemana sería demasiado lento debido a las fortificaciones francesas.

Estrategia

El plan final preveía mantener una franja defensiva en la Prusia Oriental con solo el 10 % de la mano de obra para contener a Rusia, mientras que el 90 % restante se emplearía en un ataque a Francia violando la neutralidad belga. La victoria rápida sobre Francia, en unas seis semanas, era esencial para poder concentrar después todos los recursos contra Rusia.

Schlieffen resumía en sus memorias: «Es por el sector Mézières‑Dunkerque donde debemos entrar en la Francia fortificada. Debemos atacar constantemente el flanco izquierdo francés y empujarlos sin descanso hacia el Jura y Suiza».

Logística

El plan se apoyaba en la proximidad geográfica entre los centros vitales alemanes del valle del bajo Rin y los centros industriales del norte de Francia, lo que los hacía vulnerables y tentadores. Por el mismo motivo, la vía de suministro a través de Bélgica era mucho más eficaz que la ruta que cruzaba Alsacia‑Lorena, los Ardientes, los Vosgos y el Jura, poco adecuada para una ofensiva rápida.

Avanzar desde Lorena hacia París implicaba enfrentar múltiples amenazas laterales, mientras que una invasión por la llanura de Picardía permitía atacar el flanco francés con mayor facilidad.

En la práctica, los fuertes de la frontera franco‑alemana resultaban difíciles de superar: el atacante sufría graves problemas logísticos, mientras que el defensor contaba con obstáculos naturales y climáticos.

Modificaciones de 1911

Tras la jubilación de Schlieffen en 1906, Helmuth von Moltke asumió el mando del ejército alemán. Moltke consideraba el plan original demasiado arriesgado y lo modificó sin abandonarlo, pues ya estaba arraigado en el pensamiento militar alemán.

Schlieffen había concebido su propuesta más como una visión que como un plan detallado. Inspirado en la famosa maniobra de aniquilación de Aníbal en la batalla de Cannae (216 a.C.), propuso una relación ideal de 7 a 1 entre las tropas que marcharan por el norte y las que permanecieran en el este. Moltke, por limitaciones de espacio y logística, redujo drásticamente el ala norte y reforzó la defensa en Alsacia‑Lorena y la frontera rusa, manteniendo la idea de rodear a Francia.

Otra modificación clave fue excluir a los Países Bajos del itinerario, limitándose a Bélgica. Este cambio ha generado amplio debate entre historiadores. L. C. F. Turner (1970) sostuvo que la eliminación del paso por Holanda provocó cuellos de botella y problemas de suministro que condenaron el plan. Por su parte, A. Palmer argumenta que el plan estaba defectuoso desde el principio y que la reputación que ha adquirido es exagerada.

Ubicación y contexto geopolítico

En 1914 y 1940 la situación estratégica de Alemania y Francia era asimétrica:

  • Políticamente, Francia mantenía buenas relaciones con Bélgica pero no una alianza formal; podía “jugar al tiempo” gracias a su amplio imperio, mientras que el Reino Unido prohibía cualquier expansión que acercara a Francia a Bélgica.
  • A diferencia de Francia, Alemania estaba rodeada y no podía sostener una guerra prolongada.
  • Ambas veces, Bélgica contaba con cuatro fortalezas clave (Amberes, Bruselas, Namur y Charleroi). Alemania confiaba en su superioridad de artillería (1914) y en la aviación y tropas aerotransportadas (1940) para neutralizarlas rápidamente.

En la primera invasión de 1914, seis brigadas alemanas (≈ 39 000 hombres) encontraron una fuerte resistencia en el cinturón fortificado de Liège, perdiendo 3 458 hombres y necesitando la intervención de un ejército de asedio de 60 000 para destruir el último fuerte el 16 de agosto, retrasando el avance previsto de pocos días.

Evolución y resultados

El comportamiento militar francés fue, en ambos conflictos, predecible y anticipado por Alemania; sin embargo, la respuesta alemana fue subestimada por los franceses.

En 1914 la ofensiva se detuvo en la contraofensiva del Marne; en 1940 el intento de envolvimiento se realizó por el norte, aunque también fracasó.


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