Historia antigua

Guillermo de Prusia, el Kronprinz

Biografía

Guillermo de Hohenzollern nació en Potsdam en 1882 y murió en Hechingen en 1951. Fue el Kronprinz, es decir, el príncipe heredero del Imperio Alemán.

Familia

Hijo de Guillermo II de Alemania y Augusta-Victoria de Schleswig‑Holstein‑Sonderburg‑Augustenburg, se casó en 1905 con Cecilie de Mecklenburg‑Schwerin (1886‑1954). De su unión nacieron cuatro hijos:

  • Guillermo de Prusia (1906‑1940)
  • Luis Fernando de Prusia
  • Huberto de Prusia
  • Federico de Prusia

Se le describía como una persona de carácter alegre y amistoso, aunque infiel a su esposa y aficionado a peluqueras y bailarinas.

Carrera militar

Durante la Primera Guerra Mundial comandó los "húsares de la muerte". En 1916, tras la sangrienta batalla por el Fort de Vaux, el comandante francés Raynal se rindió y entregó su sable a un oficial alemán. Guillermo, por respeto al soldado francés, intentó devolverle la espada, pero no pudo localizarla; en su lugar le entregó una daga de pionero alemana como reconocimiento al valor del adversario.

Más tarde dirigió sus tropas en la zona de Mort‑Homme, cerca de Verdún, y estableció su cuartel en Charleville (Ardenas). Al igual que su padre, abdicó en 1918 y fue exiliado a la isla holandesa de Zuiderzee.

Relación con el nazismo

En 1923 volvió a vestir el uniforme de los húsares de la muerte. Durante la década de 1930 mantuvo estrechos contactos con el Partido Nacional‑Socialista, facilitando la unión entre los Freikorps alemanes, veteranos de la Gran Guerra, y los nazis. En fotografías de la época aparece junto a Adolf Hitler y otros dirigentes del régimen, portando una brazalete con la esvástica.

Tras la nombramiento de Hitler como canciller en 1933, los nazis intentaron utilizar la figura del Kronprinz para disipar las dudas de los alemanes respecto al nuevo gobierno. Durante la Noche de los Cuchillos Largos (29‑30 de junio de 1934), los miembros de la familia Hohenzollern que residían en Alemania no fueron perseguidos, permaneciendo en silencio bajo las órdenes recibidas.

Últimos años y legado

El Kronprinz vivió en uno de sus castillos alemanes, mantuvo varias amantes y su esposa le visitaba esporádicamente. Al final de la Segunda Guerra Mundial, el general francés Jean‑Marie de Lattre de Tassigny, al dirigirse a él, le dijo: "Señor, es lamentable".