Historia antigua

Erwin Rommel

Erwin Rommel

Infancia y primeros años

Erwin Johannes Eugen Rommel nació el 15 de noviembre de 1891 en Heidenheim, una pequeña localidad de Württemberg, cerca de Ulm. Era hijo de un profesor de matemáticas y nieto de un funcionario público. Desde pequeño mostró una fascinación por los juegos de guerra y, a los cinco años, ya dirigía sus "tropas" de juguete. Su hermana lo describía como un niño muy dócil y obediente, influido por la madre.

En la escuela de Aalen, Rommel era un estudiante distraído en materias generales, pero sobresalía en historia y matemáticas. A los doce años se convirtió en un alumno ejemplar, practicó deportes como esquí, ciclismo y carrera, y descubrió la aviación, una pasión que lo acompañaría durante toda su vida.

Servicio en el ejército imperial

En 1910, tras la oposición de su padre a que se convirtiera en piloto, Rommel ingresó como cadete en el ejército alemán. Fue asignado al 6.º batallón del 124.º Regimiento de Infantería en Weingarten, donde sirvió primero como soldado rastrero, ascendiendo rápidamente a cabo y sargento gracias a su gran resistencia y disciplina.

En 1911 ingresó en la escuela militar de Danzig y, al año siguiente, recibió su comisión como segundo teniente. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en el frente occidental, donde obtuvo dos cruces de hierro (clases II y I) y la medalla de Pour le Mérite, convirtiéndose en uno de los oficiales más jóvenes en recibirla.

Tras la guerra, permaneció en el Reichswehr, dirigió una compañía del 13.º Regimiento de Infantería en Stuttgart y, más tarde, se convirtió en instructor en la escuela de infantería de Dresden, donde escribió el influyente manual "Infanterie greift an".

Ascenso en la Wehrmacht

Durante la década de 1930 Rommel ocupó diversos cargos de instrucción y mando. En 1935 fue ascendido a teniente coronel y nombrado instructor en la Kriegsschule de Potsdam. En 1937 recibió la responsabilidad de entrenar a la Juventud Hitlerista, y en 1938 tomó el mando del 3.º batallón del 17.º Regimiento de Infantería Alpina, destacándose como esquiador y líder.

Su reputación como oficial disciplinado, austero (no fumaba ni bebía) y amante de la táctica móvil le valió la confianza de Hitler, quien lo nombró comandante del 7.º División Panzer el 10 de julio de 1940.

Campaña de Francia (1940)

Al mando de la 7.º Panzer, Rommel participó en la ofensiva a través de los Ardenes. Su división, conocida como la "División de los Camaleones", se distinguió por la velocidad de avance, la capacidad de cruzar ríos en balsas improvisadas y la agresiva táctica de ataques sorpresa. En menos de un mes sus fuerzas capturaron alrededor de 15.000 prisioneros y cientos de cañones, aunque sufrieron pérdidas considerables.

El éxito de Rommel en Francia le valió el apodo de "Zorro del desierto" ("Wüstenfuchs"), que más tarde se consolidaría durante la campaña en África.

El Afrika Korps (1941‑1943)

En febrero de 1941 Rommel fue enviado a Libia para comandar el Afrika Korps, compuesto por la 5.º División Ligera y la 15.º División Panzer, bajo la autoridad del general italiano Gariboldi. Tras una serie de rápidas ofensivas capturó Tobruk en junio de 1942 y avanzó hasta el Canal de Suez, superando a fuerzas británicas y australianas mucho más numerosas.

Su estilo de guerra se basaba en la movilidad, la sorpresa y el uso intensivo del cañón de 88 mm como antitanque. Sin embargo, la escasez de combustible y la falta de refuerzos alemanes limitaron sus posibilidades. La derrota en la primera batalla de El Alamein (julio‑1942) marcó el inicio del retroceso. Tras la derrota decisiva en la segunda batalla de El Alamein (noviembre‑diciembre 1942), Rommel ordenó la evacuación de África del Norte.

Retirada y últimos años

En 1943 Rommel regresó a Alemania y, tras breves intentos de reorganizar la defensa del Mediterráneo, fue asignado a la supervisión del Muro del Atlántico. En abril de 1944 predijo que los Aliados desembarcarían en Normandía, lo cual ocurrió el 6 de junio.

El 17 de julio de 1944 sufrió graves heridas cuando su coche fue alcanzado por fuego antiaéreo aliado. A partir de entonces estuvo parcialmente incapacitado y, aunque mantuvo una relación cordial con Hitler, se mostró cada vez más crítico con la conducción estratégica del Führer.

El complot del 20 de julio y la muerte

Rommel fue contactado por conspiradores del intento de asesinato de Hitler (Operación Valkiria). Aunque nunca participó directamente, su posición ambivalente lo puso bajo sospecha. El 14 de octubre de 1944 se le ofreció la opción de suicidarse para evitar represalias contra su familia. Eligió ingerir cianuro y su muerte fue oficialmente atribuida a una enfermedad cardíaca.

Su legado sigue siendo polémico: admirado por su ingenio táctico y carisma, pero también vinculado al régimen nazi. Hoy en día varias bases militares alemanas llevan su nombre.

Legado

Rommel es recordado como uno de los más brillantes comandantes de la Segunda Guerra Mundial. Sus escritos sobre la infantería y la táctica blindada siguen estudiándose en academias militares de todo el mundo.

Publicación anterior