Historia antigua

Mayo 68: Revolución cultural y social

Mayo 68: Revolución cultural y liberación moral

  • «¡Corre, camarada, el viejo mundo queda atrás!»

Rebelión y liberación de la moral

El movimiento de mayo de 1968 marcó un punto de inflexión en la vida de la posguerra. Los jóvenes, todavía adolescentes, eran tratados como niños sin opinión, sujetos al desprecio y la indiferencia de los adultos. Hasta entonces la categoría de “adolescente” prácticamente no existía; se pasaba de la condición de niño a la de adulto sin una etapa intermedia. Mayo 68 supuso, sobre todo, la liberación de la moral: se cuestionaron normas como la prohibición del minifalda, el acceso a la píldora y al aborto, la censura cinematográfica, la separación de sexos, la influencia de la Iglesia, etc. El objetivo era sacudir las mentalidades, tal como hacían los hippies, que buscaban una apariencia descuidada pero una auténtica calidad del alma. El feminismo también cobró fuerza a raíz de estos acontecimientos, y la libertad sexual se convirtió en uno de los cambios más radicales.

  • «Está prohibido prohibir.»

Primeras semillas en Estados Unidos antes de la Sorbona

En 1965 ya se iniciaba una rebelión, sobre todo contra la segregación racial. El Ku Klux Klan seguía activo, pero bajo la inspiración de Martin Luther King los afroamericanos luchaban por sus derechos civiles en un país que los había esclavizado. Las protestas, aunque pacíficas, se encontraban con una represión cada vez más violenta. Al mismo tiempo, la guerra de Vietnam se hacía visible en las calles estadounidenses; jóvenes como Bob Dylan y Joan Baez usaban la música para denunciar el conflicto.

Mayo 68, aunque nació como movimiento estudiantil en Francia, tuvo eco mundial: EE. UU., Alemania, Brasil, Japón, Italia, Holanda y, por supuesto, Francia. El 22 de marzo los estudiantes de Nanterre iniciaron la crisis; el 2 de mayo la facultad de Nantes cerró y, al día siguiente, cientos de estudiantes protestaron en el patio de la Sorbona. La policía intervino, pero la solidaridad estudiantil se mantuvo. La “noche de las barricadas” llegó el 10 de mayo, seguida de una huelga general tres días después, que paralizó el país. El capitalismo fue acusado, el comunismo idealizado, y las protestas continuaron hasta que el presidente de la República, Charles de Gaulle, reapareció el 30 de mayo.

  • «Haz el amor, no la guerra»

Los Baby Boomers

Los jóvenes de la generación del baby boom, nacidos después de la guerra y beneficiados por una economía en expansión, aprovecharon su número para hacerse oír. Sloganes como “Sé joven y cállate” reflejaban la frustración de una juventud que no encontraba espacio para expresar sus ideas. El movimiento se alimentó del efecto de masa: cuantos más jóvenes se sumaban, mayor era la presión sobre la sociedad.

  • «¿Cómo pensar libremente bajo la sombra de una capilla?»

Padres: un ejemplo a no seguir

Los veinteañeros de 1968 eran hijos de una generación que había vivido la guerra, pero también de adultos que, según ellos, habían contribuido a los conflictos del siglo. Estos padres, con sus trajes impecables y sus normas rígidas, eran percibidos como guardianes de una autoridad que ya no tenía credibilidad. La descolonización y las guerras en curso minaron la paz interna de Francia, impulsando a los jóvenes a romper con la tradición: los hippies aparecían en las calles con el pelo largo y flores, mientras las mujeres cambiaban la falda por pantalones, desafiando la conformidad.

Mayo 68 fue, por tanto, una rebelión contra la autoridad parental y contra la propia universidad. Los estudiantes exigían mayor interacción, flexibilidad y una desmitificación del docente. Era una ruptura generacional que demandaba una nueva visión educativa, basada en la búsqueda de identidad y en la libertad que la generación anterior había reprimido.

  • «No quiero perder mi vida ganándola.»

Los treinta gloriosos

La generación que creció en los “treinta años gloriosos” disfrutó de pleno empleo: la oferta de trabajo superaba la demanda, lo que permitía renunciar sin temor a quedarse sin empleo. Los insurgentes de mayo de 1968 sabían que su situación económica no se vería gravemente afectada, lo que facilitó la movilización contra el sistema educativo. Además, esos años fueron sinónimo de modernidad; cambiaron las relaciones de género y el mestizaje en las escuelas dejó de estar prohibido.

  • «Un hombre no es tonto o inteligente: es libre o no lo es.»

Un viento de libertad

Mientras la generación de la guerra perseguía la modernidad de los treinta años, los jóvenes de 1968 soñaban con libertad, viajes, paz y justicia. Criticaban la sociedad de consumo que sus padres habían aceptado y la falta de libertades en los países del bloque oriental. Aunque el movimiento no produjo cambios políticos inmediatos, sí aceleró de forma decisiva la evolución social y cultural de las décadas posteriores.

Publicación anterior
Publicación siguiente