Antecedentes
El 3 de abril de 1367 tuvo lugar la Batalla de Nájera, también conocida como Batalla de Navarrete, dentro del conflicto civil castellano.
Fuerzas en juego
Con el apoyo de Carlos II de Navarra, el Príncipe Negro, hijo de Eduardo III de Inglaterra, cruzó a Castilla convencido de lograr una victoria decisiva sobre las tropas franco‑castellanas.
Bertrand du Guesclin, veterano comandante francés, conocía bien al Príncipe Negro, pues lo había enfrentado en varias ocasiones y dominaba sus tácticas. Recomendó a Enrique II de Castilla que empleara hostigamiento y trampas para debilitar al enemigo, pero el monarca descartó el consejo, confiando en ganar con una única gran batalla.
Desarrollo de la batalla
El 3 de abril, Enrique II desplegó su ejército y se enfrentó a las fuerzas inglesas. En el transcurso del combate, una parte del ejército franco‑castellano se retiró inesperadamente, lo que generó dudas sobre si se trató de una traición o de un acto de cobardía.
El colapso de la columna comandada por Don Tello provocó la captura de Bertrand du Guesclin y varios de sus oficiales, marcando una derrota inesperada para el Príncipe Negro.
Consecuencias
La victoria inglesa en Nájera consolidó temporalmente la posición de Enrique II, aunque la guerra continuaría durante varios años más.