Historia antigua

32. Surgimiento de sectas fuera del catolicismo

32. Surgimiento de sectas fuera del catolicismo

El movimiento de Martín Lutero

Las tensiones entre ciencia y religión y la persecución de monjes cristianos por la Inquisición motivaron a muchos católicos a cuestionar su fe. A principios del siglo XVI nació en Alemania Martín Lutero, pastor protestante que, tras visitar Roma y constatar la corrupción y el lujo del clero, decidió oponerse al abuso dentro del catolicismo.

La Reforma protestante

El movimiento encabezado por Lutero se conoció como la Rebelión protestante. Varios monarcas europeos, cansados de la interferencia papal, apoyaron la causa, al igual que clérigos que deseaban purificar la Iglesia. En la Italia renacentista circulaban ideas críticas, y obras de Maquiavelo alimentaron el descontento contra el papa y los reyes.

Así, el conflicto se expandió por Europa occidental, dividiendo al cristianismo en dos grandes ramas: la Católica romana y la Protestante. La Reforma se convirtió en el mayor movimiento anti‑papal de la historia, extendiéndose más allá de los límites de un solo país.

Los jesuitas

En paralelo, el sacerdote español Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús, cuyos miembros, los jesuitas, se dedicaron al servicio del papa y a la defensa de la fe católica mediante una rigurosa formación.

Su lealtad absoluta y su disciplina los convirtieron en piezas clave para contrarrestar la expansión protestante, reduciendo la corrupción interna del clero, aunque el verdadero impulso de la reforma vino de los propios protestantes.

Conflictos políticos y religiosos

El emperador Carlos V, heredero de un vasto imperio, apoyó al papa contra los protestantes. Sin embargo, muchos príncipes alemanes respaldaron a Lutero, lo que desencadenó una guerra civil en el Sacro Imperio.

En Inglaterra, Enrique VIII rompió con Roma, confiscó los bienes eclesiásticos y se proclamó jefe de la Iglesia anglicana, motivado tanto por razones políticas como personales.

En Francia, el cardenal Richelieu mantuvo al país del lado papal, pero simultáneamente fomentó la rivalidad protestante en Alemania para evitar que la guerra se apagara.

Los campesinos y la reacción de Lutero

El descontento popular llevó a una revuelta campesina que exigía la abolición de la servidumbre. Lutero, aunque se autodenominaba reformador, condenó violentamente a los insurgentes, llamando a su supresión con palabras extremas.

El brutal accionar de sus seguidores alejó a los campesinos del movimiento protestante, dejando como principales seguidores a la burguesía emergente.

Consecuencias

El siglo XVI vio cómo gran parte de la aristocracia y la creciente clase media se alejaron del catolicismo y adoptaron el protestantismo, debilitando la autoridad papal. Los enfrentamientos sangrientos entre católicos y protestantes, junto con la persecución de supuestas brujas, agotaron la fe popular.

Solo con el advenimiento de la prosperidad económica y los descubrimientos científicos, a mediados del siglo XVIII, la gente empezó a distinguir entre la verdadera naturaleza de la fe y el pomposo ritual religioso.