Historia antigua

En Pakistán no hay espacio para personas de otras religiones

En Pakistán no hay espacio para personas de otras religiones

Contexto histórico y tensiones sectarias

En Pakistán no solo hindúes, sijs, budistas y cristianos están en riesgo; también la existencia de muhajires, chiítas, ahmadíes y sufíes se ve amenazada. El país se separó de la India bajo la bandera del islam, pero Bangladesh se independizó de Pakistán porque los musulmanes paquistaníes consideraban que sus congéneres de Bangladesh eran inferiores y no querían que el partido político de Bengala Oriental gobernara.

El reparto de la India‑Pakistán provocó entre 500.000 y 1.000.000 de muertes; la división entre Pakistán y Bangladesh costó la vida a tres millones de personas. Ese ciclo de odio continúa: musulmanes punjabíes, sindhis, baloches, kashmiríes y de la zona ocupada de Cachemira se consideran mutuamente inferiores.

Los musulmanes que emigraron de la India a Pakistán son conocidos como muhajires y son objeto de desprecio. En los 72 años de historia del país, parece que la rivalidad interna seguirá alimentando nuevas divisiones.

Represión de hindúes durante la guerra de 1965

Durante el conflicto de 1965, los hindúes minoritarios en Pakistán fueron acusados de espionaje y traición por algunos sectores musulmanes. Muchos huyeron clandestinamente hacia la India. Aunque el Acuerdo de Tashkent (10 enero 1966) subrayó la protección de minorías, Pakistán no tomó medidas concretas y los hindúes siguen siendo percibidos como ciudadanos de segunda clase.

Éxodo hindú en la guerra de 1971

Tras la independencia de Bangladesh, se produjo un gran éxodo de hindúes de Sindh hacia la India. Aproximadamente 90.000 hindúes sindhis cruzaron la frontera cuando el ejército indio entró en el distrito de Tharparkar. El gobierno de Indira Gandhi inicialmente intentó repelerlos, incluso amenazando con disparar, pero finalmente aceptó a los refugiados y les concedió la ciudadanía india.

Más de 28.000 hindúes se establecieron en el distrito de Barmer, pertenecientes a castas y oficios diversos (gurdas, herreros, sacerdotes, sastres, brahmanes, etc.). La mayoría permaneció en Barmer y, con el tiempo, se dispersó por otras regiones de la India.

Estabilización de la población hindú en Pakistán

Según el censo de 1951, la población de Pakistán Occidental era de 33,7 millones, con un 1,6 % de hindúes. En el censo de 1998 sólo se registraron 210 000 hindúes, concentrados principalmente en Sindh (93 %), con menores presencias en Punjab (5 %) y Baluchistán (2 %). Desde 1998 no se publican datos oficiales.

Durante el periodo 1950‑1998 la proporción hindú se mantuvo estable mientras la población total de Pakistán se multiplicó por seis. La falta de crecimiento se explica por conversiones al islam y emigraciones continuas hacia la India, sobre todo a los distritos fronterizos de Barmer, Jaisalmer y Jodhpur.

El éxodo persiste: hindúes continúan llegando a la India en busca de seguridad. Las autoridades indias les otorgan ciudadanía, vivienda, agua potable, empleo, educación y atención médica. Los informes de secuestros y violaciones de menores hindúes por parte de jóvenes musulmanes, seguidos de forzados matrimonios y conversiones, sugieren que, en unas décadas, Pakistán podría quedar sin población hindú.

El mayor error histórico, según Altaf Hussain

Altaf Hussain, líder de la comunidad muhajir, declaró en Londres (septiembre 2000) que la creación de Pakistán fue "el mayor error histórico".

Impacto demográfico en la India

En 1947, el subcontinente (entonces llamado Akhand Bharat) contaba con 395 millones de habitantes. Tras la partición, India retuvo 330 millones y Pakistán 650 millones. India implementó programas de control poblacional; Pakistán, por motivos religiosos, no lo hizo. Sin embargo, la migración de refugiados desde Pakistán y Bangladesh provocó un crecimiento explosivo en la India, que pasó de 330 millones en 1947 a 1 350 millones en 2019.


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