Historia antigua

Fracaso de la Misión Cripps

Fracaso de la Misión Cripps

Antecedentes

En 1942, el primer ministro británico Winston Churchill envió al senador británico Sir Stafford Cripps a la India con la misión de obtener el apoyo del país para la Segunda Guerra Mundial. El objetivo era presentar una oferta de autonomía dominional después de la guerra a cambio de la colaboración india.

Propuesta de la Misión Cripps

El plan preveía que los estados principescos que no se incorporaran a la Unión India después de la independencia permanecerían bajo tratados de 1818, con la presencia de tropas imperiales para su protección. Además, se ofrecía a los estados que participaran en la Asamblea Constituyente la posibilidad de mantener su estatus actual, pero integrándose en la futura unión con infraestructuras comunes (ferrocarriles, correos, etc.).

Cripps instó a los gobernantes de los estados principescos a formar federaciones o alianzas entre ellos, y aconsejó que establecieran contacto con los líderes del Congreso y la Liga Musulmana para facilitar la transición constitucional.

Reacción de los líderes indios

El 2 de abril, Cripps se reunió con tres maharajás y les dijo de forma contundente que sus decisiones debían alinearse con el Congreso o con Mahatma Gandhi, pues el Reino Unido estaba dispuesto a “salir de la India con los sacos de dormir”.

La propuesta fue rechazada tanto por el Congreso Nacional Indio como por la Liga Musulmana. Los principales motivos fueron:

  • La falta de una fecha clara para la independencia.
  • La posibilidad de que los estados principescos formaran federaciones separadas, lo que habría fragmentado el territorio indio.
  • La ausencia de garantías para las minorías, los dalits y las clases desfavorecidas.
  • La oferta de que la defensa del país quedara en manos indias, algo que el Congreso consideró insuficiente.

Consecuencias

El 11 de abril, el Congreso y la Liga Musulmana rechazaron formalmente la propuesta. Cripps regresó a Londres el 22 de abril sin haber conseguido ningún acuerdo; su misión se consideró un fracaso.

El fracaso de la Misión Cripps fortaleció la posición de los líderes nacionalistas y aceleró la demanda de una independencia total. Winston Churchill, lejos de aceptar la autonomía india, utilizó el revés para argumentar que conceder la independencia significaría dejar a las minorías al dominio de la mayoría hindú.

Testimonios de la época reflejan la frustración: Lord Wavell describió a Churchill como “alguien que odiaba la India”, mientras que Mahatma Gandhi calificó el plan de Cripps como “una fecha futura cuyo plazo estaba a punto de expirar”.