Luis IX fue el noveno rey de la dinastía capetona, reinando en Francia entre 1226 y 1270.
Era hijo del rey Luis VIII y de la infanta de Castilla, Blanca de Castilla, nieto de Felipe II.
Blanca, nieta de Leonor de Aquitania, desempeñó un papel decisivo como regente cuando Luis IX ascendió al trono a los doce años.
La regencia de la reina Blanca
Blanca de Castilla, gracias a su linaje y a su carácter fuerte, gobernó Francia durante la minoría de su hijo, manteniendo la continuidad de las políticas de sus dos predecesores.
Durante su regencia se resolvió el conflicto de la Cruzada albigense mediante el matrimonio del hermano menor de Luis, Alfonso, con la hija del conde de Toulouse.
La Cruzada albigense
Iniciada por el papa Inocencio III bajo el reinado de Felipe II, la cruzada buscaba erradicar la herejía cátara en el sur de Francia. La familia real capetona apoyó la campaña para ampliar la autoridad real en la región.
Luis IX y su gobierno
En 1234 Luis IX se casó con Margarita de Provenza, alianza que fortaleció su posición política. El rey impulsó la cultura, la educación y la caridad, fundando el Seminario Teológico de la Sorbona, precursor de la Universidad de París.
Es famoso por sus actos de piedad, como lavar los pies de los enfermos en hospitales, lo que le valió el apodo de “San Luis”.
Sus reformas incluyeron la reorganización de la orden de los Caballeros Templarios, la modernización del sistema judicial, la emisión de monedas de oro reales y la centralización del poder monárquico.
Rebelión de Poitiers y relaciones con Inglaterra
Mientras se ocupaba de los asuntos internos, Luis IX actuó como mediador en los conflictos franco‑ingleses. La rebelión de Poitiers, vinculada al rey Juan de Inglaterra y a su hijo Enrique III, amenazó la frontera.
Blanca de Castilla, viuda del rey Juan, había sido tratada con desdén en Francia, lo que provocó una revuelta encabezada por el conde de La Marche. Luis reprimió la insurrección y, con el Tratado de París de 1259, se definieron claramente las posesiones territoriales de ambos reinos.
Las cruzadas de Luis IX
Motivado por su fe, Luis IX emprendió dos expediciones cruzadas. En 1248 lideró la Séptima Cruzada contra Egipto, que terminó con su captura y posterior liberación tras pagar un rescate.
En 1270, ya anciano, lanzó la Octava Cruzada contra Túnez. La campaña se vio obstaculizada por la resistencia local, el clima extremo y la escasez de agua, lo que provocó brotes de enfermedad.
Causa de su muerte
El rey murió en Túnez a los 55 años. Las fuentes contemporáneas mencionan tifus o disentería, mientras que estudios más recientes sugieren escorbuto debido a una dieta inadecuada.
En conjunto, Luis IX fortaleció la posición internacional de Francia mediante reformas internas y una política exterior activa, aunque sus cruzadas terminaron en fracaso y su vida concluyó en el norte de África.