En julio de 1830, los "Trois Glorieuses" sacudieron París, provocando la caída del rey Carlos X y el nacimiento de la Monarquía de Julio, que prometía libertades de prensa, asociación y un régimen más democrático.
Contexto del sector textil en Lyon
Lyon era la capital europea de la seda. Los canuts, maestros tejedores y dueños de uno o varios telares, eran trabajadores especializados. Se estima que alrededor de 8.000 canuts dirigían talleres que empleaban a unos 20.000 obreros.
En 1827 el sector atravesó una crisis: los canuts compraban la materia prima a los "fabricantes‑comerciantes", que luego revendían la tela terminada. El precio del trabajo sobre la materia prima disminuía constantemente, poniendo en apuros a los tejedores.
Primera revuelta (1831)
El 8 de octubre de 1831, unos 300 canuts se congregaron en el barrio de la Croix‑Rousse exigiendo un aumento del precio de la mano de obra. La huelga se extendió durante todo el mes. El prefecto intentó mediar convocando a los dueños de los talleres y a los comerciantes, pero los acuerdos no se aplicaron.
El 21 de noviembre, los canuts, acompañados de otros proletarios lioneses, tomaron las calles y asaltaron el ayuntamiento de la Croix‑Rousse. Ante la incertidumbre del movimiento, 30.000 soldados ingresaron a la ciudad, sustituyeron al prefecto y reprimieron duramente a los manifestantes; solo unos pocos fueron encarcelados tras el juicio.
Segunda revuelta (1834)
El 14 de febrero de 1834 estalló una huelga general por los mismos motivos de precios bajos. Esta vez la autoridad mostró mayor firmeza. El 9 de abril, alrededor de 3.000 personas levantaron barricadas en Lyon y sus suburbios, pero el ejército actuó de inmediato, reprimiendo el levantamiento con violencia: se contabilizaron unas 300 muertes y numerosas condenas.
Consecuencias
- La revuelta de 1831 es considerada una de las primeras manifestaciones de la clase obrera en Francia. Aunque la huelga fracasó en sus objetivos inmediatos, contribuyó a la formación de una identidad política obrera, reforzada por el periódico L'Echo de la Fabrique, fundado poco antes del levantamiento.
- La revuelta de 1834 mostró una mayor dimensión política: los canuts, ahora apoyados por otras profesiones, demandaban la caída de la monarquía y la proclamación de una república.
