Un complejo merovingio único en Francia
El sitio, ubicado en el distrito de Gravilliers (Pontarlier, Doubs), parece hoy un enorme terreno de construcción. Sin embargo, hace varios siglos albergaba un poblado merovingio completo, con iglesia, necrópolis, viviendas y zona de actividad económica. Según los arqueólogos del INrap, este complejo es singular en Francia.
Arquitectura y hallazgos
Los cimientos que se conservan datan del siglo VI al VII d.C., época de la Alta Edad Media. Revelan alrededor de diez edificios de gran tamaño (200‑300 m²) sostenidos por postes robustos. Cada estructura estaba dividida: una zona cerrada para la vida doméstica y otra más abierta destinada al ganado. Todas estaban construidas en madera, al igual que la iglesia de planta basilical, un tipo de arquitectura hasta entonces conocida solo en la Suiza de habla alemana y en Baviera.
Se descubrieron decenas de bases de chozas usadas para almacenar alimentos o refugiar animales, así como 74 tumbas distribuidas por el poblado. Los objetos recuperados –joyas, espadas, espuelas y otros artefactos– indican que sus habitantes gozaban de alto estatus social, lo que sugiere que el sitio podría haber sido una finca noble.
Un hallazgo sobresaliente son los miles de huesos de animales domésticos (bueyes y caballos), que demuestran la existencia de una matanza de al menos 600 m².
Contexto histórico
El poblado coincide con la conquista merovingia del reino de Borgoña en 533, cuando los francos, procedentes de la zona que hoy es Bélgica, establecieron allí familias de nobles germánicos para afianzar su dominio. El asentamiento estuvo habitado aproximadamente 200 años y fue abandonado rápidamente, aparentemente sin violencia.