Historia antigua

Bretaña: una momia encontrada en un ataúd de plomo

Bretaña: una momia encontrada en un ataúd de plomo

Vista de dos de los ataúdes de plomo desenterrados bajo el convento de los Jacobinos en Rennes. • INRAP

La mujer vestía un hábito de monja, un vestido de lana gruesa de color marrón, una camisa de lino y alpargatas de cuero con suela de corcho; llevaba dos capuchas y una capa que cubrían su cabeza. Sus manos unidas sostenían un crucifijo. Así se descubrió el cuerpo casi intacto de Louise de Quengo, dama de Brefeillac, fallecida en 1656, siete años después de la muerte de su marido, Toussaint de Perrien.

Entre 2011 y 2013 se realizaron excavaciones arqueológicas preventivas en Rennes antes de la construcción de un centro de congresos. Bajo el convento de los Jacobinos, fundado en 1369, se desenterraron unas 800 sepulturas.

Una momificación natural

Entre los hallazgos, sobresalieron cinco ataúdes de plomo acompañados de relicarios en forma de corazón, datados en el siglo XVII. En uno de esos ataúdes, abierto en marzo de 2014 y estudiado desde entonces, descansaba la noble dama en un estado de conservación excepcional: “Los tejidos de sus ropas aún estaban flexibles; desvestimos el cuerpo y realizamos la autopsia en el Instituto Forense de Toulouse”, explica Rozenn Colleter, antropóloga del INRAP (Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva).

El cerebro aún estaba presente, lo que indica que la momificación se produjo de forma natural. Su corazón había sido extraído para ser enterrado en otro lugar desconocido, probablemente junto al de su esposo. Según la historiadora Christine Aribaud, era habitual que las viudas se retiraran a conventos, donde el entierro era considerado un privilegio. Este hallazgo constituye un testimonio raro de las prácticas funerarias de la época, que el público podrá conocer gracias a la restauración y exposición de sus vestiduras.

También lee: Momias: tráfico para entretenimiento y ciencia