Historia antigua

Ali Bey, el espía que exploró La Meca

Ali Bey, el espía que exploró La Meca

Retrato de Ali Bey en un grabado antiguo • WIKIMEDIA COMMONS

Un doble agente en Marruecos

Domingo Francisco Jorge Badía y Leblich nació en Barcelona en 1767. Hijo de un funcionario militar, estudió árabe mientras trabajaba como administrador del Alquiler Real del Tabaco en Córdoba. Tras varios fracasos con globos aerostáticos, se trasladó a Madrid, donde se convirtió en bibliotecario del príncipe de Castel‑Franco y descubrió los relatos de viajeros como Mungo Park.

Su afán por la exploración le llevó a solicitar al gobierno español el patrocinio de una expedición científica al norte de África. El primer ministro Manuel Godoy vio la oportunidad de usarla como vía de acercamiento al sultán marroquí Moulay Slimane y, en caso de fracaso, como pretexto para incitar rebeliones contra él.

En 1803 Badía partió disfrazado de príncipe sirio llamado “Ali Bey”, alegando ser descendiente de los abasíes y haber sido educado en Europa. Su erudición y generosos obsequios le granjearon la confianza del sultán, aunque este nunca firmó ningún tratado y llegó a soñar con atacar España.

Camino a La Meca

Tras abandonar Marruecos en octubre de 1805, Badía recorrió Trípoli, Chipre y Egipto y, el 13 de enero de 1807, se dirigió a La Meca, entonces bajo el califato otomano. Llegó dos días después y, pese a su precaria salud, realizó inmediatamente los ritos del Hajj, circunvalando la Kaaba siete veces durante la noche.

Al día siguiente se encontró con el sharif de La Meca, Ghalib Effendi, quien le interrogó sobre su origen. Badía respondió sin dificultad, pues había dominado el árabe con gran fluidez.

El 24 de enero la ciudad abrió sus puertas sólo a mujeres; cinco días después, durante la ablución ritual, Badía fue invitado a acompañar al propio sharif y a los jefes tribales, un honor excepcional para un extranjero.

La toma wahabí

El 3 de febrero llegaron a La Meca unos 6 000 soldados wahabíes, vestidos de peregrinos pero armados. Badía describió el episodio como una invasión, aunque los wahabíes ya controlaban la ciudad desde 1803 y habían reinstalado a Ghalib en 1805 bajo su autoridad.

En febrero de 1808 Badía subió al Monte Arafat y visitó el Jabal el‑Nour, donde los wahabíes habían demolido el pequeño santuario que los peregrinos solían venerar. Intentó terminar su peregrinación en Medina, pero los guardias wahabíes le impidieron entrar al recinto del Profeta.

Aunque describió a los wahabíes como “racionales y moderados”, también señaló que la población local los temía y evitaba mencionar su nombre en voz alta.

Exilio en Francia

Tras cruzar Siria, Turquía y gran parte de Europa, Badía llegó a Bayona el 9 de mayo de 1808. Allí fue recibido por Carlos IV, quien le recomendó servir al nuevo régimen de José Bonaparte. Cuando los españoles expulsaron a Bonaparte en 1813, Badía, entonces prefecto de Córdoba, se exilió en Francia.

En 1814 publicó la primera edición de sus viajes, rápidamente traducida al inglés, italiano y alemán; la versión española aparecería en 1836. En Francia, bajo Luis XVIII, obtuvo la nacionalidad y el rango de mariscal, integrándose en la vida cultural parisina.

En 1815 propuso al gobierno francés una nueva expedición a La Meca y luego a África. El proyecto fue aprobado y, bajo el nombre de Ali Abou Othman, partió en enero de 1818. En julio cayó enfermo de disentería en Damasco y murió en agosto, sin haber alcanzado su objetivo africano.

Legado

Badía no fue el primer europeo en pisar La Meca (precedido por Ludovico Di Varthema, Johann Wild y Joseph Pitts), pero sí el primero en ofrecer una descripción detallada, calcular su latitud y longitud y relatar el interior de la Kaaba. Sus relatos sirvieron de modelo para los viajeros que le siguieron.

Cronología

1767 – Nace en Barcelona.
1803 – Asume la identidad de Ali Bey y viaja a Marruecos.
1805 – Parte hacia La Meca.
1807 – Realiza el Hajj y regresa a Europa; sirve a José Bonaparte.
1814 – Publica sus memorias y recibe apoyo francés para una expedición africana.
1818 – Muere cerca de Damasco.

Los wahabíes

En 1774 el predicador Mohammed ibn Abd al‑Wahhab propuso una reforma del islam basada en una lectura literal del Corán, fundando el wahabismo. Con el apoyo del tribal líder Mohammed ibn Saud, sus seguidores conquistaron La Meca; sus descendientes fundarían la actual Arabia Saudí.

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