Contexto histórico
Gallia Belgica, conocida simplemente como Bélgica, fue una de las tres provincias galo‑romanas creadas por Julio César. Más tarde pasó a ser una de las cuatro provincias de la Galia bajo el Imperio romano.
Expansión bajo Augusto
Desde el reinado de Augusto (27 a.C.) la provincia se extendió hasta el río Rin, abarcando lo que hoy es el norte de los Países Bajos y la zona helvética (Suiza occidental). Su capital era Durocortorum Remorum, la actual Reims, en Francia.
Reorganizaciones bajo los emperadores
Durante el mandato de Domiciano (81‑96 d.C.) las áreas situadas a lo largo del Rin Inferior y Superior se separaron en las provincias de Germania Inferior y Germania Superior.
Con la reforma de Diocleciano, alrededor del año 300 d.C., el territorio restante se dividió en dos unidades administrativas: Belgica Prima, con capital en Augusta Treverorum (hoy Tréveris, Alemania), y Belgica Secunda, que mantuvo como capital Durocortorum Remorum.
Declive y legado
En el siglo V la provincia quedó incorporada a los reinos germánicos emergentes, entre ellos los de los francos y los sajones, marcando el fin de la administración romana en la región.