Historia antigua

La expedición a Sicilia (415‑413 a.C.)

La expedición a Sicilia se inició en 415 a.C. y terminó en 413 a.C. Tras la Paz de Nicias, la figura polémica de Alcibíades tomó el poder en Atenas, firmó una alianza con Argos, Mantinea y Élide conocida como la Alianza Cuádruple. Esa alianza alarmó a Corinto y a Esparta y desencadenó una política agresiva que culminó en la desastrosa campaña siciliana.

La expedición a Sicilia (415‑413 a.C.)

Causas y enfoques

En el Congreso de Cela (424 a.C.) se acordó la paz en Sicilia, pero las ciudades locales temían la hegemonía de Siracusa. Tucídides dedica los libros VI y VII de su Historia de la Guerra del Peloponeso a esta campaña. Según él, el fracaso se debió a un error de planificación inicial, agravado por sucesos posteriores.

El mando quedó en manos de tres estrategas con poderes extraordinarios: Alcibíades, Nicias y Lamaco. Se realizó un gran esfuerzo humano y económico para dotar a la flota de contingente ateniense y de los refuerzos de sus aliados en Corcira.

Según Tucídides, se movilizaron “cuatro mil hoplitas, trescientos jinetes y cien trirremes atenienses, más cincuenta trirremes de Lesbos y Quíos y muchas otras naves aliadas”. En total, la expedición constó de 5 100 hoplitas, 1 500 infantería ligera y 260 barcos.

El coste superó los 3 500 talentos; además de los ingresos de los foros, se tuvieron que usar reservas del tesoro.

Cuando los preparativos estaban casi terminados, surgieron escándalos religiosos que conmocionaron a Atenas: la mutilación de una estatua de Hermes y la profanación de los Misterios Eleusinos, atribuida a Alcibíades y sus seguidores. Aunque se le acusó, no fue juzgado antes de su partida; el proceso se pospuso hasta su regreso.

Primeros problemas y fuga de Alcibíades

Las divergencias estratégicas entre los tres generales y la orden a Alcibíades de regresar a Atenas, bajo sospecha de sacrilegio, retrasaron las maniobras militares y provocaron la fuga de Alcibíades a Esparta, bajo la protección del rey Agis.

En 414 a.C., los atenienses lograron una posición ventajosa frente a Siracusa: ocuparon la meseta de Epipolas y gran parte de la bahía, bloqueando el acceso al Gran Puerto. Sin embargo, los espartanos, guiados por Alcibíades, enviaron al estratega Gilipo en ayuda de Siracusa, levantando el bloqueo. La llegada de refuerzos corintios alarmó a los comandantes atenienses, que solicitaron más tropas, reavivando el conflicto.

Alcibíades en Esparta

Siguiendo el consejo de Alcibíades, el rey Agis invadió la Ática en la primavera de 413 a.C., tomando Decelia, la fortificó y aisló la región, iniciando la segunda fase de la Guerra de Decelia.

Situación en Atenas

Atenas se vio obligada a luchar en dos frentes: su propio territorio y Sicilia. Se intentó un nuevo refuerzo enviando a Demóstenes y Eurimedón a la isla.

El ejército ateniense fue finalmente rodeado y aniquilado. Los estrategas Nicias y Demóstenes fueron ejecutados, la flota destruida y los soldados muertos. Los pocos sobrevivientes terminaron esclavizados en las canteras siracusanas.

La magnitud del desastre se refleja en los últimos párrafos del Libro VII de Tucídides.

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