Historia de Curlandia
Curlandia, también conocida como Kurland o Kurona, es una región situada en la costa del mar Báltico, al sur del río Dvina Occidental. Su nombre proviene de la tribu latina kurona (letón: Kursi).
Época medieval y la Orden Livonia
En el siglo XIII la Orden de los Hermanos de la Espada (más tarde conocida como la Orden Livonia) conquistó los territorios letónos al norte del Dvina y lanzó una cruzada (1220) contra los curones, que ya habían formado su propio imperio tribal a finales del siglo IX.
En 1230 el rey curón Lammekinus buscó evitar la dominación de la Orden y, mediante un tratado con los legados papales, aceptó el bautismo y se convirtió en vasallo del Papa. La Orden no respetó el acuerdo, impidió que el rey recibiera la corona papal y, tras una serie de conflictos, sometió a los curones en 1269, controlando nominalmente dos tercios del territorio durante los siguientes tres siglos.
Creación del Ducado de Curlandia
En 1561 la Orden Livonia se disolvió y los territorios de Curlandia y Semigalia (Zemgale) se unieron para formar el Ducado de Curlandia, un feudo del Reino de Polonia. El ducado fue fundado para Gotthard Kettler, último gran maestro de la Orden, y sus descendientes.
El duque más destacado fue Jacob Kettler (reinado 1640‑1682). Impulsó la industria, la construcción naval y creó una poderosa armada mercante. Bajo su gobierno Curlandia intentó establecer colonias en el Caribe (Tobago, 1645‑1665) y en África Occidental (Gambia, 1651‑1665).
Declive y dominio extranjero
El esplendor del ducado se vio truncado en 1658 cuando Suecia entró en guerra contra Polonia y capturó la capital, Jelgava (Mitau). Jacob regresó en 1660, pero el ducado quedó debilitado. Sus sucesores mantuvieron la pompa de la corte y alianzas dinásticas, como el matrimonio del duque Federico Guillermo con Ana, sobrina del zar Pedro I de Rusia.
El último duque Kettler murió en 1737; el candidato ruso Ernst Johann von Birón fue elegido sucesor. Tras la caída de Birón, Curlandia estuvo bajo dominio sajón (1740‑1763). En 1795, con la tercera partición de Polonia, el territorio fue incorporado al Imperio ruso.
Época rusa y camino hacia la independencia
Bajo el dominio ruso, los siervos letones fueron liberados en 1817, aunque sin tierras, mientras la nobleza alemana conservó privilegios hasta finales del siglo XIX, cuando se impusieron medidas de rusificación.
El siglo XIX vio el auge del nacionalismo letón. Tras la Revolución rusa de 1917 y la disolución del imperio, en 1918 Curlandia pasó a formar parte del nuevo Estado independiente de Letonia.