Historia antigua

Al-Jazirah: región del Medio Oriente

Ubicación y características geográficas

Al‑Jazīrah, cuyo nombre árabe significa “isla”, corresponde a la parte norte de la antigua Mesopotamia. Hoy ocupa el norte de Irak y se extiende hacia el este de Turquía y el extremo noreste de Siria. La región se sitúa entre los ríos Éufrates y Tigris, limitada al sur por una línea que une Takrit y Anbar. Su relieve es una meseta irregular y ondulada que alcanza entre 240 y 460 m sobre el nivel del mar.

Al-Jazirah: región del Medio Oriente

Importancia histórica

Desde la Antigüedad hasta la Edad Media, Al‑Jazīrah fue un nudo estratégico entre Irak, Anatolia, Siria, Armenia e Irán. Su fertilidad la convirtió en una zona agrícola valiosa. En la época cristiana temprana la región albergaba numerosas ciudades y mercados a orillas de ambos ríos, bajo la influencia de los imperios bizantino y persa.

Durante los períodos omeya y abasí, Al‑Jazīrah fue escenario de conflictos y rebeliones, con grupos como los chiíes y los jariyíes enfrentándose a las autoridades de Damasco y Bagdad. Alcanzó una semi‑autonomía a finales del siglo IX, pero fue reincorporada a los abasíes en 892.

En el siglo X la zona pasó por el dominio de varias dinastías independientes: los Hamdánidas de Mosul (905‑991), los Buyidas de Bagdad (977‑983), los Marwánidas en Diyār Bakr (983‑1085) y los Uqaylidas de Mosul (≈ 992‑1096). Tras un breve período bajo el Imperio selyúcida (1085‑1092), los diferentes distritos siguieron caminos separados.

Diyār Rabīʿah (este)

El distrito más extenso, Diyār Rabīʿah, quedó ligado a su capital, Mosul. A lo largo de los siglos fue gobernado sucesivamente por los zengíes, los mamelucos, los il‑khaníes persas, los jalāyiríes, los turcomanos Kara Koyunlu y Ak Koyunlu, y finalmente por los safávidas persas, hasta su incorporación al Imperio otomano en 1637. Con la disolución del imperio en 1918, Diyār Rabīʿah se dividió entre Siria e Irak.

Diyār Muḍar (frontera occidental)

En el siglo XI la zona se dividió entre el estado cruzado armenio de Edessa (actual Şanlıurfa, Turquía) al norte y el reino musulmán turco de Harran al sur. La captura de Edessa por Zangi en 1144 devolvió Diyār Muḍar al control musulmán. A partir del siglo XV, tribus turcomanas invadieron la región y los Ak Koyunlu la incorporaron alrededor de 1402. En el siglo XVII pasó a formar parte del Imperio otomano y, tras 1918, quedó repartida entre Turquía y Siria.

Diyār Bakr (norte)

El caos del Imperio selyúcida en 1092 permitió que tribus turcomanas se asentaran en Diyār Bakr, el distrito más septentrional. Fue incorporado al dominio otomano en 1516; su capital, Āmida (hoy Diyarbakır, Turquía), se convirtió en un centro literario y científico. Tras el colapso del Imperio otomano, el distrito quedó dentro de la frontera de la República de Turquía.