Historia antigua

La Guerra de Reforma (1858-1861): causas, desarrollo y consecuencias

La Guerra de Reforma (1858-1861): causas, desarrollo y consecuencias

El germen de la Guerra de Reforma se puede rastrear a la intervención estadounidense de 1846. El joven ejército de EE. UU. venció a México en varias batallas decisivas, provocando la pérdida de casi la mitad del territorio nacional y una profunda crisis política.

Hasta entonces México había alternado entre la República Federal y la República Centralista, con presidentes como el famoso Antonio López de Santa Anna, quien entre 1853 y 1854 ejerció poderes dictatoriales. El 1 de marzo de 1854, el general Florencio Villarreal, al ver la decadencia del gobierno de Santa Anna, inició la Revolución de Ayutla, cuyo objetivo era expulsar al dictador.

La revolución desencadenó una guerra civil. Los seguidores de Villarreal exigían un presidente interino y la convocatoria de un congreso constituyente. Tras la derrota de Santa Anna, quien intentó legitimar su regreso mediante un plebiscito fallido, la presidencia pasó a Juan Álvarez, líder liberal de la revolución de Ayutla.

Tras la asamblea constituyente, Álvarez cedió el poder a Ignacio Comonfort (dic. dic. 1855‑1858). Sus gobiernos impulsaron las Leyes de Reforma, destinadas a acabar con los privilegios de la Iglesia católica (Ley Juárez) y a confiscar sus bienes y tierras comunales (Ley Lerdo). La Iglesia respondió financiando rebeliones contra el nuevo orden, como admitió el propio obispo Pelagio Antonio de Labastida.

La Constitución de 1857

El 5 de febrero de 1857 se promulgó una constitución de corte liberal radical que generó controversia desde su inicio. Además de limitar a la Iglesia, estableció la libertad de culto y de enseñanza, y confirmó a México como una República federativa de 23 estados, al estilo de EE. UU.

En diciembre de ese año, Ignacio Comonfort fue reelegido presidente, acompañado por Benito Juárez, entonces ministro del Supremo Poder Judicial. Comonfort pronto denunció que la Constitución era demasiado radical y que su aplicación sería difícil.

La Guerra de Reforma (1858-1861): causas, desarrollo y consecuencias

Comonfort, en un intento de conciliar, contactó a líderes conservadores para convocar un nuevo congreso bajo el llamado Plan de Tacubaya. Invitó a Juárez a integrar la comisión, pero éste se negó y fue encarcelado. Ante la división liberal, los conservadores eligieron provisionalmente al general Félix Zuloaga como presidente. Comonfort intentó retractarse, pero perdió el apoyo de su partido. Aun así, logró liberar a Juárez, quien se refugió en Guanajuato y proclamó un gobierno el 18 de enero de 1858.

Inicio y desarrollo de la Guerra de Reforma (1858‑1861)

Con dos gobiernos antagónicos, México se encaminó a una guerra civil entre los liberales, liderados por Benito Juárez, y los conservadores, encabezados por Félix Zuloaga. Los conservadores contaron con el respaldo económico y social de la Iglesia católica, mientras que su capital se mantuvo en la Ciudad de México. El gobierno liberal estableció su sede en Veracruz.

La Guerra de Reforma (1858-1861): causas, desarrollo y consecuencias

Los conservadores poseían parte del Ejército Nacional y lograron controlar la Ciudad de México, pero sus victorias fueron mayormente propagandísticas y no estratégicas. El ejército conservador, en su máximo, llegó a unos 22 000 hombres (15 500 de infantería y 6 400 de caballería), lo que agotó los escasos recursos del Estado conservador.

El ejército constitucionalista se formó a partir de la Guardia Nacional preexistente. Muchas guarniciones se sumaron al liberalismo; aunque algunas cambiaron de bando tras derrotas, la Guardia Nacional sirvió como modelo para el nuevo ejército liberal. Tras los primeros reveses, los liberales reclutaron eficazmente y equilibraron sus fuerzas. Destacaron los comandantes Santiago Vidaurri y Santos Degollado.

Según el historiador Eduardo Paz, los frentes de la guerra se dividieron en tres regiones: Norte (Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas), Centro (Colima, Jalisco, México, Michoacán, Puebla, Tlaxcala y Veracruz) y Sur (el resto de los estados). El historiador José Bravo Ugarte describe tres etapas bien definidas.

Primera etapa (febrero‑abril 1858): los conservadores, bajo el general Luis G. Osollo, lograron dos triunfos en batallas alejadas de los centros urbanos. Juárez se vio obligado a trasladarse de Guanajuato a Veracruz y, tras varias derrotas, consideró abandonar el país.

Segunda etapa (mayo 1858‑junio 1860): conflicto prolongado donde el gobierno liberal equilibró sus fuerzas frente a los conservadores. Las batallas continuaron en áreas abiertas; se produjeron derrotas y victorias en ambos bandos, pero los éxitos conservadores fueron cada vez más escasos, dando una ligera ventaja a los liberales.

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Tercera etapa (junio 1860‑enero 1861): el ejército liberal conquistó los últimos bastiones conservadores. El 22 de diciembre de 1860 se libró la última batalla cerca de San Miguel Capulalpan. El 11 de enero de 1861 Juárez entró triunfante en la Ciudad de México, formó un nuevo gabinete y, tras elecciones, se consolidó como presidente. Los soldados que habían combatido contra los constitucionalistas fueron dados de baja permanentemente.

Consecuencias de la Guerra de Reforma

Además de los muertos y el exilio del líder conservador Miguel Miramón a Cuba, la guerra dejó a México en un estado de emergencia diplomática. Los constitucionalistas habían establecido relaciones con EE. UU., lo que les permitió mantener Veracruz y evitar interferencias extranjeras. En cambio, los conservadores buscaron apoyo en España y Francia, obteniendo financiamiento que, al terminar la guerra, se tradujo en exigencias de pago por parte de los europeos.

La Guerra de Reforma (1858-1861): causas, desarrollo y consecuencias

El nuevo presidente expulsó a los diplomáticos europeos, aunque luego tuvo que negociar bajo la amenaza de una intervención. España desistió de intervenir, pero Francia, bajo Napoleón III, lanzó una invasión en 1862. Sin ayuda estadounidense (ocupada por su propia guerra civil), México enfrentó la intervención francesa hasta 1867.

En resumen, la victoria liberal supuso profundos cambios sociales y económicos: la promulgación de las Leyes de Reforma, consagradas en la Constitución de 1857, puso fin al poder eclesiástico y sentó las bases de un Estado mexicano moderno y laico.

Bibliografía básica

  • Haworth S. Daniel (2000). Conservatives: Mexico City and the Reform War (1858‑1860). Relationships, vol. XII, Universidad de Texas, Austin, pp. 97‑131.
  • Hernández López, Conrado (2008). The armed forces during the Reform War (1856‑1867). Historical signs, Universidad Metropolitana Autónoma, Ciudad de México, pp. 36‑67.
  • Labastida, Horacio (2010). Three‑year war, intervention and restored republic. Documents for the history of independent Mexico 1808‑1938, Cámara de Diputados, LXI legislatura, México, pp. 353‑382.
  • Vidaurri Aréchiga, José Eduardo. The War of Reform. Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG), México.
  • V.V. AA. (2018). Start of the Reform War in Mexico. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, Ciudad de México.

[1] Vidaurri, p. 2.

[2] V.V. AA., 2018, p. 12.

[3] Hernández, 2008, p. 52.

[4] Ibid., p. 49.

[5] V.V. AA., 2018, p. 28.